En Pereira, pocas propuestas y mucha guerra sucia

Una auténtica guerra de pasquines y de propaganda sucia sería una buena caracterización de la campaña electoral por la Alcaldía de Pereira, que se ha tornado poco propositiva. Más que propuestas, hay ataques recíprocos entre los candidatos que puntean las encuestas.

Andrea Ramírez Mosquera

chiritos@hotmail.com

La ciudad se ha visto inundada de un momento a otro por cantidad de avisos, pendones y  pasquines que hablan mal de los dos candidatos a la alcaldía que van punteando en las encuestas, los cuales son Juan Manuel Arango  y Enrique Vásquez, ambos apoyados por coaliciones partidistas. Por otro lado los demás candidatos (Polo, PIN- AFROVIDES- MIRA) apenas gozan del privilegio de que sus nombres aparezcan en las encuestas pasando casi desapercibidos.

Juan Manuel Arango y su lema, Gente Honesta, capáz y con carácter.

De esta forma la contienda electoral por la alcaldía pereirana 2011-2015 ha visto pasar desde discursos en los que un candidato realiza afirmaciones  que tildan el Concejo de Pereira de “ser arrodillado y no tener dignidad ni vergüenza” (como lo hizo Juan Manuel Arango en un discurso), hasta el empapelamiento de los postes de los barrios con letreros que dicen: “Soto, Israel y Vásquez ya negociaron el aeropuerto y ahora van por Aguas y Aguas”.

Esta situación no es realmente una novedad, la propaganda sucia ha hecho parte de la política desde que esta existe, solo cambian las formas de hacerla y quizás los presupuestos.

Enrique Vásquez, Candidato del Partido de la U para la Alcaldía de Pereira.

Hay casos de vieja data en Colombia como el de  Laureano Gómez, a quien se atribuyó la difusión de la frase de Goebbels “calumnien, calumnien, que algo queda”, narra el abogado Guillermo Gartner, quien por mucho tiempo ha realizado diferentes estudios en materia política. Asimismo, explica que cuando no existen propuestas claras por parte de ningún candidato lo único que pueden hacer es dedicarse a atacar los secretos oscuros del otro y para esto existen muchas formas de regar un rumor.

“Hay otra forma de pasquinear, digamos, es montar usted en un taxi una pareja y empiezan a hablar mal de la otra persona y luego se bajan, terminan su discusión y vuelven y se suben a otro taxi para hablar exactamente de lo mismo”, expresa el candidato Juan Manuel Arango, quien considera, al igual que Enrique Vásquez, que el uso de pasquines es una conducta sucia y deplorable. Ambos dicen estar de acuerdo en que la campaña electoral se debe basar en propuestas, hojas de vida y pruebas.

La comunicación y su papel protagónico

Juan Manuel Arango es el candidato de una coalición que incluye a los partidos Liberal, Conservador, Cambio  Radical y la Alianza Social Independiente (ASI), entre otros;  mientras que Enrique Vásquez es apoyado en su candidatura por Unidad nacional (partido de la U)  y partido Verde. Cabe anotar que en esta campaña electoral existe una tendencia hacia las coaliciones, situación que también es de analizar puesto que se encuentran  partidos tradicionalmente opuestos como el partido Conservador y el partido Liberal apoyando a un mismo candidato (Arango), quien a su vez apoya a tres diferentes candidatos a la Gobernación, que son Sigifredo Salazar, Carlos Alberto Botero y Alberto Arias Dávila.

Ambos candidatos -Arango y Vásquez- son hijos del partido Liberal, y conservan sus orígenes en ciertos parámetros, lo cual deja en el aire la pregunta: ¿en qué consisten exactamente las diferencias de las propuestas? Como lo expresó Christian Ocampo, especialista en marketing político, “la campaña para la Alcaldía de Pereira se centró en un tema de valores, un tema de quién es bueno y es malo o quién es honesto y quién es deshonesto”. El tiempo que se gasta en este juego nubla las ideas, además de que confunde cuando ya no se sabe cuál es la verdad.

Carlos Alfredo Crosthwaite, candidato a la Alcaldía por el Polo Democrático, considera que no existe espacio para la opinión y que además los pereiranos suelen olvidar los resultados de las malas administraciones pasadas. Agrega que durante esta campaña los medios de comunicación estuvieron al servicio de los partidos  tradicionales, pero insiste en que las características de esta campaña electoral no pertenecen solo a ella, vienen de tiempo atrás en Pereira.

Carlos Alfredo Crosthwaite, candidato por el Polo Democrático Alternativo para la Alcaldía de Pereira

“Al final, el primero de noviembre, cualquiera de los dos que gane (Vásquez o Arango) al otro día están acomodados todos en el bus y simplemente el que gane maneja el bus y define las reglas de juego”, añade Crosthwaite, por lo cual considera que el espacio más propicio para otras propuestas tendrá lugar después del 2015.

Por su parte César Idárraga, coordinador periodístico de noticias Telmex, explica que un candidato que de verdad desee la Alcaldía debe acostarse tarde, levantarse temprano y visitar mucho los  medios para que se empiece a notar. “¿Qué es finalmente lo que hace una campaña política? Ofrecer un panorama desolador para mostrar el candidato como el gran salvador, entonces aquí no se vota porque un candidato es muy bueno y tiene muy buenas propuestas sino porque el otro es muy malo”, resume Idárraga.

Después de los medios tradicionales quedan los pasquines, columnas llenas de emociones como las de ciertas publicaciones personales, que atacan una y otra vez al candidato opositor y el juego vuelve a empezar cada vez con algún nuevo chisme que salga a la luz, dejando la idea de que la verdadera opinión consiste en estos comunicados underground, por los que nadie responde pero que influyen las decisiones  de algunos.

Sin libertad, sin opinión

“En Pereira la opinión está coartada y está presa gracias a los políticos que tenemos ahora electos y que se van a  volver a reelegir”, expresa Jhon Harold Giraldo, docente universitario y periodista, quien considera que los sucesos que determinan los procesos electorales en Pereira no han tenido ni presentado candidatos de opinión pública, y que una y otra vez se vuelve a las mismas prácticas de la ocasión anterior, como si la lección no se aprendiera y de nuevo se encuentran los candidatos tradicionales tirándose dardos unos a otros y confiando en la ingenuidad, pues en la política lo único ingenuo son las personas que no notan qué se está gestando.

José Fernando Ballesteros, director de la revista Enfoque, explica que si bien es cierto que la oposición y la opinión no se desarrollan de manera concreta en Pereira, es muy importante que se empiecen a gestar esos espacios pues aclara que una democracia sin oposición es peligrosa, pero se nota demasiado que aquí se está votando más por candidatos que por propuestas. Según él, la falta de propuestas claras lleva a que se retorne a lo mismo pues solo hay una diferencia de estilo de gobernante, también explica que hay formas muy antiguas de hacer política como tener contiendas viscerales que afectan profundamente los procesos democráticos de cada lugar y son precisamente este tipo de campañas las que permiten ver quiénes son los candidatos.

“No es una pelea de bandos es una pelea de bandas”, expresa Juan Antonio Escobar, docente investigador, que concluye que ante la ausencia de debates y propuestas el resumen de esta campaña se convirtió en un espacio para la propaganda sucia, no sin antes mencionar que todo el dinero que entra para hacer una campaña sale de nuevo y ya se tiene programado cómo se va a recuperar de manera independiente a si es propaganda sucia o pendones, vallas o alguna otra cosa.

El proceso de campaña a la Alcaldía de Pereira se resume como un gran titular con muy poca información en las páginas centrales.

Zonas de invasión: una mina de “oro” para los políticos

En Pereira ya es común ver las invasiones como pequeños barrios, donde se gesta una problemática social que no es conocida por muchos pero que sin lugar a dudas es aprovechada por unos cuantos políticos que hacen de estos lugares los más apropiados para ganar votos.

Por: Daniela Londoño Jaramillo:  danielasep3@hotmail.com                                                  

“Palabras, palabras, palabras, palabras, palabras tan solo palabras hay entre los dos…”, con esta canción de Pimpinela, Omayra Ocampo habitante de la zona de invasión Caracol la Curva, narra en qué ha quedado cada una de las promesas hechas por algunos políticos cuando están en campaña. Según ella, desde el tiempo que lleva viviendo en ésta zona solo un político ha cumplido con lo dicho, esto fue cuando se le realizó a algunos niños del sector la primera comunión.

 Omayra no es la única que ha perdido la credibilidad hacia los políticos, pues junto a ella son muchas las personas de diferentes zonas de invasión que narran la misma historia; sin embargo, estas zonas siguen siendo las más vulnerables de la ciudad, ya que la escases de recursos económicos, es aprovechada por algunos políticos mientras realizan su campaña pre-electoral, prometiendo cambios que jamás son llevados a cabo.

Caracol la Curva, una zona de alto riesgo para las personas que viven allí

Según la oficina de control físico dela Alcaldía, en la ciudad de Pereira hay por lo menos veinte zonas de invasión, de las cuales se destacan, por el alto riesgo que representa para las personas que allí viven, algunos sectores de Samaria uno y dos, El Danubio, Monserrate, Veracruz,La Platanera,La Dulcera,La Platanerade Cuba, El Dorado, El Rocío bajo, José Ilario López, Bosques de Otún, Cachipay parte baja, Salazar Robledo, El Plumón bajo, Brisas del Otún yLa Laguna.

 Todas estas zonas de invasión han sido víctimas de los políticos que prometen y no cumplen, tal es el  caso del Rocío bajo, una zona no muy grande de la ciudad, cuyos habitantes creyeron en las propuestas hechas por el actual presidente del Concejo de Pereira Peterson Lopera, quién recibió por parte de la localidad 120 votos en las urnas de las pasadas elecciones. Según datos dela RegistraduríaNacional, Lopera alcanzo el cargo  con 3.876 votos. ”Con esperanza de que Peterson nos ayudara, nosotros le colaboramos con votos que conseguimos dentro de la comunidad, él dijo que nos iba ayudar para unas clases de pintura a las madres del sector y también con algunos trabajos, pero lo que cumplió lo cumplió a medias, ya que  las clases de pintura solo duraron 3 clases o sea que no duraron el tiempo suficiente para aprender algo y no nos dimos cuenta que  había sucedido con las clases, y de los trabajos tampoco se supo nada,  pues la verdad ellos solo cumplen cuando están en campaña.” comenta Zulma Pulgarín, habitante del sector.

 “Los diferentes políticos que han venido acá solo prometen y hacen algo cuando están en campaña y después de que ya están posicionados, se olvidan de nosotros y no vuelven”, relata Ana Berta Villa, habitante del Rocío Bajo. Con este tipo de situaciones los habitantes de zonas de invasión ya no creen en los políticos. A pesar de las quejas, los votos continúan siendo una muestra de apoyo a la corrupción, pues aunque los habitantes están a punto de perder la esperanza, cada vez que hay campaña política la alimentan con la fe de que el próximo será quien realmente  les ayude y es por esta razón que siguen votando sobre los cadáveres de las promesas.                                                                                                                                                                                           Contario a lo que dicen los habitantes del Rocío bajo, Peterson Lopera no recuerda haber prometido clases de pintura a las madres de esta zona y tampoco algún trabajo, ¿Entonces que hay detrás de estas versiones?

Habitantes del Rocío Bajo construyendo casas que las fuertes lluvias destruyeron

Carlos Crosthwaite, dice que para los políticos de la ciudad se ha convertido en tradición hacer politiquería y prometer cosas que no se cumplen, para él, esto es un acto incorrecto, sin embargo agrega  que “políticos como Ancizar Duque Diputado dela Asambleay Octavio Carmona del Partido Alternativa Liberal son promotores del viviendismo”, asunto que apunta a mejoras de vivienda, dotando a familias de terrenos para su re-ubicación, lo cual representa una ayuda significativa. Esta propuesta ha impulsado a los políticos a ganar campañas, es el caso de Ancizar Duque quien obtuvo el cargo de Diputado ala Asambleacon 5993 votos, segúnla Registraduría Nacional.

 La carencia de recursos económicos se hace visible en las zonas de invasión,  debido  a la escasez de los servicios públicos básicos; como lo son el servicio sanitario, las escuelas, puestos de salud, parques y demás, situación que pone en riesgo su calidad de vida.

 “Los políticos que incitan a las personas a invadir no piensan en el riesgo en el que están colocando a la gente, ya que en la mayoría de los casos las zonas que se invaden no son seguras y tienen problemas geotécnicos e hidrológicos” asegurala Oficina Municipalparala Prevencióny Atención de Desastres , entidad que se mantiene en permanente contacto con los que viven en estos lugares, quienes además le hacen un constante monitoreo a las condiciones de estas zonas y tratan de concienciar a las personas de que estos lugares no son aptos para vivir planteándoles que se reubiquen. La nueva administración del municipio de Pereira está creando zonas de reubicación como el Remansó y otros terrenos,  para que estas personas tengan un lugar seguro donde vivir. El proceso de reubicación que se está liderando se torna lento, debido a la poca conciencia del peligro que estas viviendas representan.

 A pesar de que el control físico se encarga de la revisión urbanística de la ciudad y no permite la creación de nuevas invasiones, estas se siguen propagando por todo Pereira. Es por esta razón que en muchos de los casos les toca demoler casas que están fuera de norma y cuando están fuera de ella, se les hace un seguimiento para llevarlas a un proceso legal.

 Para los candidatos políticos esto puede ser un negocio, pero para el comunero Víctor Manuel Arango, lo que hacen los políticos en campaña son “pañitos de agua tibia” ya que estas supuestas ayudas no son ni la mitad de lo que se necesita en estos lugares. Según Arango, en la administración a cargo de Juan Manuel Arango se hizo mejoramiento en redes para algunas zonas y también convenios para los pagos de servicios  públicos. Al respecto Zulma Pulgarín comenta que esa administración estuvo más comprometida con ellos que la actual a cargo de Israel Londoño, quien no ha prestado tantas ayudas como lo hizo en su época Arango. No obstante, estas versiones varían entre los habitantes de las zonas de invasión.

 Según el director dela Oficina Municipalparala Prevencióny Atención de Desastres, Leandro Jaramillo, Pereira es una ciudad que cuenta con una población de 421.648 habitantes,  con un promedio de 5.2 habitantes por vivienda en zonas de invasión. A pesar de esto, Pereira sigue siendo vista como una ciudad en desarrollo, donde la inversión comercial tiene futuro, pero cuyas condiciones sociales en los menos favorecidos no son subsanadas por las políticas municipales.

La otra cara de la moneda de la ciudad

“Gracias a la politiquería y a muchas de las promesas por parte de algunos políticos esto se ha convertido en un negocio, ya que las personas que invaden terrenos se pueden mantener en estas zonas, a cambio de seguir votando por ellos, y son varios los políticos que se han consolidado en el poder gracias a este tipo de campañas”, dice Atilano córdoba ex Diputado.

 El hecho de que ésta manera de hacer política lleve tantos años, se debe a que los administrativos de la ciudad se siguen haciendo los de la “vista gorda” o llevan a cabo los proyectos a medias y pretenden tapar con facilismo toda esta gran problemática que se esconde detrás del fenómeno de las zonas de invasión; lugares que se han convertido en una lluvia de votos que benefician solo a funcionarios del sector privado y público.

Los intereses económicos amenazan el río Otún

El río Otún es la única cuenca de la que se alimenta el acueducto de Pereira para surtir a los hogares de agua potable. Hoy esta cuenca enfrenta un grave problema: sus aguas reciben residuos contaminantes provenientes de las granjas y cultivos de la región.

Por: Sara Gaviria Piedrahíta y Mariana Montoya Rodas

traslacoladelarata@gmail.com

El río Otún inicia sus 78 kilómetros de recorrido en la Laguna del Otún, y desde su nacimiento se ve afectado por la pérdida de vegetación en sus orillas, el pastoreo de ganado, la tala de árboles y los cultivos de papa. Según Bernardo Flórez, trabajador de Aguas y Aguas de Pereira, en la cuenca alta del río y habitante de la zona, estos factores pueden provocar disminución del caudal del río, pero son controlables, pues se ha llegado a acuerdos con los habitantes de la zona y se han ido cambiando algunas costumbres campesinas que afectaban la cuenca y el medio ambiente. Según Mauricio Ramírez, jefe de prensa de Aguas y Aguas, todo está bajo control.

Más adelante, la cuenca media atraviesa el corregimiento de La Florida, zona rural de Pereira, allí los problemas provienen de un turismo mal manejado, basuras, alcantarillados incompletos, y las granjas de crianza de animales.

El caso de la porcícola Bella Vista

La porcícola Bella Vista, ubicada en la vereda La María (La Florida) funciona desde marzo de 1986 y desde su primera visita por parte de la CAR de Risaralda (Carder) hubo evidencias de mal manejo. No tenía pozos estercoleros, bodegas de almacenamiento, ni sistemas de tratamiento de desechos líquidos. Además, el destino final de los residuos era el río Otún y la porícola no contaba con el Permiso Provisional de Vertimiento.

Ante el mal manejo, la comunidad se ha quejado, la Carder ha multado a la porícola y la Fiscalía General de la Nación adelantó una investigación por el delito de contaminación ambiental que no se concluyó. Ante el incumplimiento a los llamados de atención, ha habido dos órdenes de cierre de la granja, una en 1993 y la más reciente en el 2007, que finalmente fue revocada.

“Nuestro clamor es para que se tomen medidas correctivas y se suspenda definitivamente ese vertimiento cuyo fuerte olor es percibido diariamente por los habitantes”, dice Zoraida Ramírez Mejía, habitante de la vereda Puente Albán, cerca de La Florida. La granja hace vertimientos a la quebrada La Cristalina, afluente del río Otún, única fuente de aguas potable para Pereira y Dosquebradas. La Carder exige un sistema de tratamiento para las aguas residuales. “Ellos tienen un biodigestor que les exige la Carder, yo lo visité hace poco y está obsoleto, tiene 20 metros de largo por 1,5 metros de profundidad y está repleto en su totalidad de estiércol, es un sistema que no sirve y el agua está arrastrándose directamente hacia el río. Están vertiendo al agua directamente todo lo que se produce”, dice Óscar Naranjo, técnico en gestión de recursos naturales que conoce la granja.

Una visita de inspección hecha por la Carder en abril 2010 confirmó el manejo inadecuado del que se quejan los vecinos de la porcícola. El concepto técnico de la visita señala que no se cumple el plan de fertilización aprobado, que dispone de manera inadecuada los residuos generados durante la actividad pecuaria y que el número real de cerdos supera en 270 los registrados. Una visita posterior señaló los mismos problemas.

El caso de la granja avícola Villa Esther (o Bellavista)

La granja Avícola Villa Esther -también llamada Granja Avícola Bellavista- existía desde antes del acuerdo 036 de 1987, en el que se prohíbe toda nueva construcción con destino a vivienda, alojamiento y sostenimiento de animales en confinamiento. Sin embargo, una vez pasó a ser propiedad de la familia Zapata, en 2010, se iniciaron construcciones que fueron presentadas a la curaduría urbana como remodelaciones.

La Curaduría Primera le concedió en septiembre del 2010 un permiso para una reparación locativa. Según la Ley 810 de 2003, “se entiende por reparaciones o mejoras locativas aquellas obras que tienen como finalidad mantener el inmueble (…) sin afectar su estructura portante, su distribución interior, sus características funcionales, formales y o volumétricas…” (Ver Artículo 8).

Pero la granja pasó de tener una capacidad de 13 mil a tener capacidad para 45 mil animales, según dice su dueño, Andrés Orrego Zapata. Sin embargo, la visita realizada por el curador, Luis Fernando Montes Posada, muestra una amplia construcción, donde según un antiguo trabajador de Zar Huevo, conocedor del funcionamiento la granja, pueden albergar hasta 180 mil aves.

Orrego Zapata, propietario de los galpones, asegura que es una granja biosegura, con certificados del ICA y registro de Fenavi. Sobre la “ampliación”, dice que ellos tenían pensado hacer unas mejoras, y para ello contaban con la licencia para reparaciones locativas otorgada por la Curaduría Primera. Sin embargo, dice Orrego Zapata, “al ver que esta granja estaba totalmente podrida, lo que se determinó fue demolerla toda y mejorarla”.

Olga Lucía Monsalve, abogada de la Curaduría, responde: “Yo quiero que se tenga claro que la Curaduría Primera de Pereira no ha dado ninguna licencia o permiso, en la curaduría no se ha licenciado nada”.

Aunque la vereda La Bananera (La Florida) aún no se ha visto afectada por la ampliación de la granja avícola, la comunidad teme que ocurra lo mismo que sucedió en el centro de La Florida, donde el confinamiento animal ha traído problemas como la proliferación de moscas, además de los vertimientos residuales que se hacen constantemente al río Otún, como ha ocurrido con la Porcícola Bella Vista, también propiedad de la sociedad Zapata Ramírez.

Más amenazas para el rio Otún

El río es además hogar de múltiples especies de flora y fauna que se refugian en él como patos, peces, garzas, osos perezosos, monos, y nutrias. Es un corredor de biodiversidad.

“Creo que este lugar debe ser más turístico que agropecuario, porque esta zona debe preservarse para la producción del agua de Pereira y el bien común debe primar sobre el bien privado y la explotación ambiental no puede ir en detrimento de una región”, comenta Iván Darío Mejía, representante de la ONG ambientalista Antahkarana.

Al hablar de cultivo de la cebolla característico de la región, Oscar Naranjo añade que “este cultivo no permite que crezcan malezas a su alrededor, y cada vez que llueve, el agua barre y se lleva todo eso al río y lo contamina. Esa gallinaza, mezclada con agroquímicos, contamina (…) aparte de eso se está desprotegiendo el suelo, lavando la tierra fértil de La Florida y está permitiendo que el agua se las lleve y ese suelo no se va a formar tan pronto, se necesitan por ahí unos 150 o 200 años para volver a tener una capa de suelo digna”.

Respecto a la nueva avícola, Carlos Andrés Ramírez -médico veterinario zootecnista y supervisor encargado de la granja- dice que las probabilidades de contaminación de una granja avícola son mínimas. “Como vemos no tenemos lixiviados, no va a haber generación de residuos líquidos, lo único es la generación de gallinaza principalmente, pero eso tiene un tratamiento de sanitación. Y la generación de mosca en una granja avícola es mínima”

Sin embargo, la resolución 519 de diciembre de 1991 dice que el “incremento poblacional pecuario y confinamiento, la diversificación agrícola de aprovechamiento intensivo (…) son componentes mayúsculos en la degradación del agua de una corriente socialmente aprovechable”.

¿Quién cuida el río?

La Alcaldía de Pereira y la Carder trabajan el proyecto del Parque Lineal del Río Otún “Línea de Vida”, cuya primera etapa está en construcción. En la cuenca media del río Otún se propone la creación del Parque Lineal (Ecoparque) Otún. Este proyecto contempla la identificación, reconocimiento y valoración del río Otún como patrimonio natural, busca su protección y conservación, y pretende dotar a la población local y a los visitantes de condiciones para la recreación y la educación para la sostenibilidad ambiental. Este proyecto nació a partir de un ejercicio académico conjunto la Universidad Católica de Pereira en los años 2006/2007. La iniciativa consiste en la construcción de andenes, vías peatonales, una ciclo ruta, miradores, paraderos de buses y un parque a lo largo del río Otún, como espacio para la recreación, el deporte y el mejoramiento de la calidad de vida tanto de sus vecinos como de la comunidad en general.

En cuanto al manejo de las aguas negras, se está desarrollando el Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado. Es una obra que intenta tomar todas las aguas negras que salen de viviendas y barrios aledaños al Río Otún que se conducirán a una planta de tratamiento que se planea construir en Belmonte y donde se tratarán las aguas para así devolverlas más limpias al río Otún.

Si no se llevan a cabo proyectos de recuperación del río, no solo como fuente hidrográfica sino también como espacio público, este puede llegar a convertirse en un elemento de segregación social, pues según la socióloga Esperanza Hurtado, de la Universidad de Antioquia, al ser permisivos con las cuestiones ambientales y sanitarias, y que no haya mayor regulación por parte de autoridades, estos espacios pueden ser invadidos de manera inadecuada, generando más contaminación al no tener ningún tipo de apoyo ni capacitación.

En el río Otún, este proceso se ve entones en conflicto por intereses económicos y empresariales. Los Zapata son dueños de porcícolas, avícolas, cebollales, y del respeto de la comunidad. Humberto Zapata dice “¡Por favor! Déjenos que nosotros estamos haciendo tejido social”. Pero al preguntársele por cuestiones sanitarias, según la comunidad, ha dado siempre la misma repuesta: “es que mi mierda vale mucho”.

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El caso de la ESE Salud Pereira

Por: Unidad Investigativa 

La ESE Salud Pereira es una entidad del Estado que se encarga de prestar el servicio de atención médica a 250 mil usuarios. Fue creada en el 2001 y a lo largo de su historia se ha visto envuelta en un sinfín de escándalos, contrataciones irregulares, gerentes suspendidos y mal manejo de recursos.

¿Qué pasa en la ESE Salud Pereira?, es la pregunta que todos nos hacemos, ¿a qué se debe que siempre esté mal? Quizá las respuestas podrían estar en la actual candidata al Concejo Judith Giraldo Giraldo, del movimiento Corazón por Pereira. Ella maneja el organismo desde el 2004, año en que es elegido por segunda vez alcalde Juan Manuel Arango.

Los problemas

Hasta hace unos meses, las deudas de la Empresa Social del Estado rondaban los 11 mil millones de pesos y tanto trabajadores como proveedores de medicamentos se encontraban en paro por falta de pago. La solución al problema fue la implementación de un plan de saneamiento fiscal, que trajo consigo un préstamo de La Promotora a la ESE Salud Pereira.

Según la revista Portafolio, en su informe empresarial sobre la ESE Salud Pereira, las pérdidas netas del 2007 fueron de 1.234 millones de pesos, en el 2008 ascendieron a 2.869 millones de pesos, por lo cual se puede intuir que no tuvo ni tendrá dinero para pagar el préstamo.

Mala administración

El gerente de la ESE Salud Pereira, Juan Carlos Marín –cuota de Judith Giraldo-, a principios de este año fue sancionado e inhabilitado durante tres meses por irregularidades en la contratación. La investigación dice que se saltó el paso de la licitación y entregó los contratos a dedo.

Marín ocupa su cargo desde hace siete años y a lo largo de su administración la ESE ha sido allanada por el DAS, la Fiscalía, investigada por la Contraloría, la Procuraduría, no hay un organismo del Estado que no haya puesto sus ojos en el caso.

Surgen muchas preguntas en torno a la ESE Salud Pereira y el manejo que se le ha dado, pero hasta ahora no hay hechos concretos, sólo son rumores.

El miedo

Un factor que ha contribuido a que no se esclarezca la situación de ESE Salud Pereira, puede ser el silencio de sus empleados. Tanto administrativos como personal médico se abstienen de dar declaraciones y ser grabados, ya que sienten temor por las represalias, con lo cual la realidad de la empresa queda sumida en un manto de dudas.

*Si usted tiene información concreta sobre irregularidades en la ESE Salud Pereira o tiene documentación, por favor envíela al correo traslacoladelarata@gmail.com Se garantiza absoluta reserva.

Pereira, un imán para los desplazados

Por: Diana Mariel Bejarano

Luz Nery Machado Pinilla sufrió por los enfrentamientos entre Ejército y guerrilla, ahora cuenta su historia a la orilla del río Consota, en un refugio construido con guadua, forrado con cientos de hojas de periódicos nacionales, que no informan más que tragedias como las que sufrió el día en que fue desterrada de su lugar de origen.

Luz Nery recurrió a su madre, quien ya vivía en Pereira en condiciones de desplazada. Ésta le informó dónde podría construir un rancho para pasar los días. Y el día menos pensado ya vivía en el sector de Caracol -La Curvajunto con su hijo de 1 año, su esposo, una hermana y un sobrino mayor.

Invasión ubicada en la parte baja del Barrio Caracol la curva, por la salida a Armenia.

CODHES (Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento) informa que “en el año 2003, casi 280.000 personas salieron de su lugar de origen, lo que significa que en  promedio 812 personas por día,  abandonaron sus hogares”. De acuerdo con el Gobierno, en Colombia hay 2,6 millones de desplazados, pero según Codhes “hay un subregistro”, es decir, personas que nunca han sido censadas, que puede alcanzar un 30 por ciento del total, lo que llevaría a contabilizar cerca de cuatro millones.

Son muchas las familias  y personas desplazadas que reciben ayudas humanitarias por parte del gobierno o de otras entidades, pero  el desplazamiento es algo que ha incrementado de manera notoria en Colombia.

Según la base de registro único de población desplazada (RUPD al mes de mayo del 2009, el  departamento de Risaralda tiene un acumulado de  43.985 personas declaradas como desplazadas desde el año 1997.

Entre las principales zonas de concentración de población desplazada en Pereira están los Barrios Villa Santana, El Plumón, El Dorado, Galicia, Puerto Caldas y Caimalito.

Los primeros diez departamentos expulsores de población desplazada con recepción en Pereira son:

  1. Antioquia:                  6.906
  2. Chocó:                        6.080
  3. Caldas:                       4.634
  4. Valle:                           3.796
  5. Caquetá:                     2.378
  6. Tolima:                       2.267
  7. Meta:                           1.196
  8. Putumayo                  1.076
  9. Cauca:                            868
  10. Nariño:                           577

Como las principales causas del desplazamiento se han podido identificar desplazamientos causados por la guerrilla, amenazas directas o generalizadas y en casos aislados por reclutamiento de personas.

Violencia tras violencia

Adicionalmente se presentan movilizaciones generadas por la presencia de grupos delincuenciales al servicio del narcotráfico, como Los Rastrojos y Los Machos, específicamente en el Valle del Cauca.

Según el Sistema de Información sobre Desplazamiento Forzado y Derechos Humanos (SISDHES), en un reporte de febrero de 2008 hecho a  CODHES, para el año 2007 Pereira estaba entre los primeros 101 municipios más afectados por el desplazamiento forzado con una totalidad de 7.521.

 Según  cifras de CODHES, el departamento de Risaralda ha presentado un incremento en deslazamiento a partir del año 1999, cuando tenía una cifra de 2.227 desplazados, pero para el reporte hecho en el año 2007, Risaralda tenía 5.498 desplazados, cifras que han incrementado en la actualidad.

Según estadísticas de Acción Social, Pereira, tiene un acumulado de 27.078 desplazados, equivalentes al 6,6% de la población total de la ciudad.

Los niños son los más afectados en la problemática del desplazamiento. Son aproximadamente 412.500 niños que huyen con sus familias por presiones de diversos actores armados.

El hecho de que Pereira sea una ciudad receptora de población desplazada trae algunas repercusiones para la ciudad, como lo afirma el sociólogo de la universidad de Antioquia Alberto Hugo Soto Hurtado, la principal consecuencia que trae  el desplazamiento masivo es la violencia.

Según Soto, esto se debe al desempleo que traen consigo los desplazados cuando se movilizan de su lugar de origen.  “Recién llegan a la ciudad se ven afectados por el desempleo, por la falta de ingresos, pero también por el rechazo por parte de la ciudadanía. Son estos los principales  motivos de la existencia de pandillas que ocasionan los atracos a mano armada, el sicariato, la prostitución, el consumo de sustancias psicoactivas y son todas estas cosas las que terminan afectando a la ciudad”.

Pereira es mirada como una zona en la que se puede emprender una nueva vida, ya que su aspecto comercial, agrícola y de desarrollo general es algo atrayente para aquellas personas que han tenido que dejarlo todo a causa de la guerra u otros motivos.

Uno de los principales atractivos de Pereira como ciudad receptora es su ubicación geográfica. “Estamos en un lugar estratégico en el centro del país. En el corazón de Colombia”, afirma el sociólogo Oscar Arango Gaviria. Según éste, el conflicto armado que vivió el Eje Cafetero en los años noventa fue una de las causas fundamentales para que muchas personas de la misma región decidieran reiniciar sus vidas en Pereira.

 Esto lleva a encontrar algunos efectos “agridulces” en los que cabe el hecho de que la ciudad no está preparada para recibir oleadas de gente.  Es aquí cuando la ciudad debe ofrecer apoyo, tanto social como psicosocial. “Los desplazados deben ser atendidos como lo ordena el gobierno, aunque eso cause empobrecimiento a la ciudad”, dice Gaviria.

Son muchas las familias que encuentran en el departamento de Risaralda una solución al problema del desplazamiento. Aunque las autoridades competentes no tengan los recursos suficientes para atender esta cantidad de personas, la ciudad tiene una oferta institucional para desplazados que consiste en brindar ayuda humanitaria que incluye la pronta solución de su problema como desplazado, la reunificación familiar, incluyendo el retorno a su lugar de origen.

Pero más que esta oferta institucional, existe otro motivo por el cual la población desplazada  se viene incrementando de  manera notoria en los últimos años. Parte de esta población decide refugiarse en Pereira por el hecho de que existen personas que sirven de anclaje para su reubicación. Ya sean familiares, amigos o conocidos, quienes dan indicaciones  del cómo llegar y en dónde ubicarse.

Aunque se diga  que Pereira es una ciudad comercial, que hay oportunidad de salir adelante, no hay posibilidades que favorezcan a todos aquellos refugiados en la ciudad, pues muchos se ven en la obligación de buscar trabajo por fuera de la región para el sostenimiento económico de su familia.

Esto sucede con la familia de Yancy Lorena Machado, una joven de 20 años proveniente de Santa Cecilia, Risaralda. Ella a sus diez años de edad se vio obligada a salir de su pueblo con el que seguiría siendo su pareja y poco después tendrían cinco hijos.

“Nos vinimos por miedo a que la guerrilla nos matara al igual que  muchas otras personas”. La alternativa económica en Pereira fue escasa para sostener a cinco pequeños, por lo que su esposo se vio en la obligación de salir de la región y trabajar como vendedor ambulante. De este modo los visita una vez por mes llevándoles lo poco y nada que puede conseguir y dejando que ellos se defiendan, pues cada quien intenta ayudar con lo que más pueda.

El 55% del total de la población desplazada por violencia en Colombia es menor de 18 años.

Esta pareja –al igual que muchos otros- ha sufrido el rechazo de algunos por el hecho de ser desplazados. “A veces uno busca trabajo, se presenta como desplazado y lo desprecian, se busca alimento y nada. Nosotros no tenemos agua, nos la regala un vecino, se pasan muchas humillaciones, lavamos la ropa en el rio Consota. Aunque ya estamos registrados como desplazados, no nos ha llegado ninguna ayuda por parte del gobierno”.

Otro es el caso de María –como prefiere ser llamada-, quien a causa de las constantes amenazas y matanzas  por parte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), un día a las 12:00 m. fue desterrada de sus tierras, a través de agresiones físicas, subida en una avioneta, en embarazo de su última hija (Yulieth) y en compañía de su esposo y demás hijos.

Ella recuerda con rencor el día en que el alcalde del pueblo los envió en una avioneta, con una carta que los identificaba como víctimas del desplazamiento forzado a un viaje del cual ellos ignoraban ruta y destino. Durante el trayecto se dio cuenta que hacían escala en Villavicencio, Bogotá, hasta Pereira.

 Ahora, cinco años después, tras haber recibido un par de colchonetas, dos mercados y cobijas, sigue esperando la ayuda del gobierno, mientras sus hijos crecen bañándose en las aguas turbias del río Consota.

Cáncer en el Deportivo Pereira

Por: Juan Francisco Molina Moncada (pacho_150792@hotmail.com)

Simón González López. (simongonzalezlopez@gmail.com)

La historia del Deportivo Pereira se destaca más por ser una truculenta tradición de vejámenes administrativos que por los logros deportivos que haya alcanzado en los últimos años; el equipo ha estado en manos de particulares que de una u otra manera, sólo se lucran  a costa del detrimento de una institución  empobrecida económica y deportivamente y que hoy sobrevive gracias a la voluntad de la familia López Bedoya que aparecen, a partir de mes de Septiembre de 2010, como los actuales  dueños, situación que aún no está clara para nadie.

Un sin número de personalidades de la ciudad y conocedores de la situación financiera y futbolística del equipo Matecaña, aluden a esta problemática de la siguiente manera: Henry Carvajal, periodista deportivo de la emisora Ecos 1360  afirma que “siempre ha habido un interés personal, no es un interés colectivo…”; el señor Carlos Grisales, ex periodista y aficionado del Pereira agrega “…los empresarios han pensado en llenar sus arcas, sin pensar en la ciudad”“…la gente que viene acá en la parte administrativa viene pensando cómo robarse la plata de la institución”, Jorge Loaiza, entrenador de fútbol de la Selección Risaralda asegura “…al Deportivo Pereira no llegan dirigentes a servirle al equipo sino a lucrarse del Pereira”, manifiesta Hugo Ocampo Villegas, periodista deportivo. “los directivos pretenden vender a uno o dos jugadores para salvar sus arcas”, concluye  Alonso Villegas, un ex periodista deportivo.

Son varias las formas que evidencia y denuncian la situación real del equipo, pero al final, todos llegan a un mismo concepto: Deportivo Pereira, históricamente ha sido víctima de personas que han obtenido  su posta a su merced del perjuicio de patrimonio del equipo.

Una de las tantas maneras  a partir de las cuales se ha conseguido su detrimento, es a través de la venta de jugadores destacados deportivamente en el equipo, lo  que ha permitido la llegada a su administración de personajes relacionados con actividades ilícitas, generando polémica en torno a la certeza de quién es el dueño los dueños de este equipo.



Personas llegan, venden jugadores… y la plata no aparece

Varios son  los jugadores que se han destacado y que por ello han sido vendidos por la administración del Pereira a los grandes equipos del fútbol Colombiano y del extranjero, sin que quede el verdadero beneficio y crédito a la institución Matecaña. Un episodio destacable en este aspecto se dio con la venta de jugadores como Rafael Castillo, Felipe Benalcázar  y Felipe Chará bajo la presidencia administrativa del señor Ramón Ríos (1999-2004), quien fue acusado por lavado de activos con la transacción comercial de éstos futbolistas.

Golpeando con sus piernas el balón con el que al país otros le hacen el gol. Y así es como se salta a la justicia en el negocio de lavar…

Con relación a este tema de lavado de activos, si bien es cierto que el señor Henry Carvajal afirma que se ha lavado dinero proveniente de actividades ilegales en el Pereira, y Carlos Alfredo Crosthwaite, ex concejal de la ciudad califican al equipo pereirano como un “mecanismo de negocio, usufructo de rentas y lavado de activos”, pero esto aún no  ha sido posible comprobarlo.

La apropiación y las negociaciones de los futbolistas, así como el  ingreso de dineros irregulares al equipo, han generado a su vez que éste sea relacionado con otras actividades extra futbolísticas, destacándose en esto,  la figura del reconocido paramilitar Carlos Mario Jiménez, alias “Macaco” en concordancia con  lo publicado por la revista Semana en su página web el 16 de Agosto del 2006.  Por otro lado el 27 de Noviembre del 2010, la revista también  relaciona al onceno pereirano con el hermano de alias “Macaco”, Roberto Jiménez, ex candidato a la alcaldía del municipio de Dosquebradas, en el marco de unas negociaciones no muy claras dentro de una operación de lavado de activos, lo cual no fue esclarecido dentro de la investigación de la Fiscalía en el momento de sus participaciones.

Por otro lado, los empresarios de los jugadores también se han visto beneficiados de sus ventas; al respecto Jorge Loaiza afirma que “se han lucrado personas ajenas al club de este tipo de jugadores, van a las oficinas del equipo y se apoderan de los derechos deportivos”.

Un caso que ilustra lo anterior es el del jugador  Fernando Cárdenas, vendido al Once Caldas en el 2010, año en que el Pereira, de acuerdo a sus registros contables del primer trimestre, proyectaba ingresos de 500 millones de pesos por concepto de la transacción de jugadores un año donde no se evidenció beneficios o logro alguno de estas transacciones .

Afirma Hugo Ocampo que existía un convenio el cual otorgaba el 50 por ciento del monto de venta al Pereira y lo restante al apoderado de Cárdenas. No obstante este acuerdo desapareció, pues conforme a lo que explica Óscar Alzate, abogado y periodista deportivo del semanario “Nuevo Estadio”, que todo un mercader del fútbol llegó a las oficinas del equipo, “habló duro” y se llevó el 50 por ciento de la venta que correspondía a la institución Matecaña.

El la va rodando y el gol les va dejando.

La transacción del jugador matecaña Carlos Darwin Quintero, vendido al Santos de México en la suma de 4.5 millones de dólares en el 2009, genera incertidumbre en torno a quiénes son los verdaderos dueños del equipo, pues presuntamente ésta ha sido objeto de negociación entre las personas que en los últimos tiempos administran el club con el fin de comprar su  ficha.  No se ha aclarado si tales sumas se han cancelado en su totalidad, y por ende, no se conoce con certeza en manos de quién debería estar la entidad matecaña.

Este arreglo por la venta del jugador Quintero por parte de Luis Fernando Osorio Acevedo -ya fallecido, y líder por entonces de la frustrada S.A. (Sociedad Anónima)- pretendió administrar al equipo entre el 2008 y el 2010, con el fin de comprar la ficha del Deportivo Pereira a la familia López Bedoya. Estos regresaron al mando del equipo pereirano argumentando que Osorio no canceló el dinero que correspondía a su primera inversión.

Augusto Ramírez, ex presidente del Pereira, dice que “la plata entró al Deportivo Pereira para comprar las acciones que tenía la familia López -Álvaro y Francisco- en Corpereira, aunque parece que la plata que se pagó no era toda. No se alcanzó a pagar todo lo que eran las acciones de la familia López y ellos se reservaron una parte”. Henry Carvajal asegura que Osorio si le pagó a los López lo equivalente a su primera inversión, por lo tanto, según el periodista, éstos se apropiaron del equipo a través de “un acto de intimidación”.

Para poder comprender esta disputa de a quién o a quiénes les corresponde el mando del Pereira, cabe explicar cómo un equipo administrado por el municipio, terminó en manos de ambiciosos particulares, que entre ellos se distribuyen la administración de la institución.

Venta de la ficha a particulares

Hugo Ocampo destaca que el equipo no nació como club, sino como proyecto de iniciativa deportiva del municipio, el cual administró la ficha del entonces Deportivo Pereira Fútbol Club, del que se puede destacar, según Carlos Ariel Jiménez, ex dirigente deportivo, el sentido de ciudad que poseían sus dirigentes.

Es en el año de 1979 cuando se empieza a manejar la denominada “ficha delegada”, momento en el que el municipio decide otorgar el manejo del Deportivo Pereira a particulares, pero el verdadero problema empieza, según Ocampo, cuando diez años después en 1982 estos particulares ceden el equipo al narcotraficante Octavio Piedrahíta. Cabe resaltar, de acuerdo a lo afirmado por Carvajal, que “por el Pereira pasaron todos los carteles de la mafia colombiana”, en una época marcada por la relación narcotráfico-fútbol.

Para el año de 1986, una iniciativa calificada como cívica por uno de los ex presidentes del Matecaña, Augusto Ramírez adquirió desde entonces la ficha del equipo; ésta era la creación de “Corpereira”, una corporación que desde sus inicios “no tuvo mucho de progreso porque no se tenía plata”, de acuerdo a lo afirmado por Ramírez que: “Corpereira necesitaba de mucho dinero para poder subsistir y por eso se trajo dinero de otras partes, no se sabía de dónde, pero mantenían al equipo vivo, que era lo que la mayoría de la afición pedía”.

Desde entonces Corpereira fue manejado bajo el modelo de la ficha delegada hasta cuando, lo explicado por Ocampo, “ya no se manejaba la administración delegada sino que ya se negociaban los paquetes de acciones. Los López los compraron y ellos quedaron con la mayoría de las acciones en Corpereira”, distribuyendo éstas en tres empresas familiares, de acuerdo a lo explicado por el abogado Álzate.

En su primera etapa, Francisco López Bedoya -presidente actual del Deportivo Pereira- afirma que “el equipo le quedó debiendo a nuestras empresas $ 4.500 millones”, aún así, dos años y medio después de su llegada, decidieron dar un paso al costado, con el fin de ofrecer “una oportunidad a la Alcaldía y a la Gobernación para que ellos dijeran quién podía coger al equipo en administración y lo sacara adelante”; es así como llegó al Pereira Luis Fernando Osorio, liderando la frustrada creación de la S.A. que jamás nació, pues de acuerdo a Ramírez, ésta no podía liquidar los pasivos de Corpereira.

La S.A. administró al Deportivo Pereira hasta septiembre del 2010, cuando los López regresaron posteriormente a una época en la que el onceno pereirano quiso pasar de ser administrado por unas pocas manos a varias manos.

La S.A., época de bonanza y de sueños inalcanzables

El equipo tras de salvarse del descenso en dos ocasiones en el 2008 y el 2009 y de tener jugadores y entrenadores de prestigio, la S.A. no nació deportivamente, además, no tuvo el aval de la Superintendencia de Sociedades,  según lo asegurado por el abogado Óscar Álzate, quien además dice  que se  hizo captación ilegal de dinero a través de la convocatoria abierta para la compra de acciones en el club deportivo.

La S.A. es recordada por Carvajal como “uno de los mejores manejos que ha tenido el Deportivo Pereira en toda su historia”, sin embargo, Guillermo Gómez, periodista deportivo de RCN, critica la administración económica de ésta era, afirmando que “Osorio hizo contratos sin tener plata”.

Es por este motivo que el señor López indica que “hoy tenemos demandas grandes que ellos no pagaron y no asistieron jurídicamente. Aquí no hubo doliente en dos años, ni jurídicamente ni administrativamente, esto fue un paseo”. Complementa López que al equipo lo habían dejado tirado y que por ello se dio su regreso, “como dueños todavía del equipo”.

Segunda etapa de Álvaro y Francisco López

Augusto Ramírez no entiende “cómo las acciones que tenía la familia López en Corpereira y que se dice que se pagó una plata por ellas, vuelven a ser de la familia López, porque no hay una documentación suficiente para aclarar de quién es el Pereira”.

Por su parte, Francisco López asegura que “de 4.800 millones de pesos alcanzaron -los de la S.A.-  a abonar 2.000 millones, de resto no nos pagaron”; Henry Carvajal confirma que Luis Fernando Osorio “el 9 de Marzo y el 9 de Abril del 2009, en dos contados, canceló 4.181 millones de pesos a los señores López”, indicando, por tal motivo que éstos, a través de un acto de poder y fuerza se apropiaron del Deportivo Pereira; Carvajal exige  constantemente en su programa radial a la familia  López que devuelvan el equipo a la ciudad, afirmando tener un documento que certifica el pago total de Osorio a los  López.

Por lo pronto, Francisco López afirma que él y su familia seguirán al frente del equipo sin someterse a lo que está invitando el Gobierno Nacional con su nueva ley del deporte -la conversión de equipos a S.A.- asegurando que continuarán trabajando como corporación.

Pese a esto, Álvaro López Bedoya “en calidad de mayor inversionista y de persona que ha asumido el compromiso personal y empresarial” con el  equipo, en carta abierta del 25 de mayo del 2011, además de convocar a la ciudadanía y las empresas de la ciudad para reforzar la parte económica de la institución, indica que viene buscando a una persona o grupo de personas que deseen asumir las riendas administrativas  del equipo, asegurando que “Si esas personas aparecen, gustosamente doy un paso a un lado y entrego de inmediato la administración del equipo, sin reparo alguno”; aún así nadie aparece para tomar el mando de un equipo que se sumerge en la última posición de la tabla del descenso.

Un cáncer que parece ser incurable

“El Deportivo Pereira es un equipo entregado, sin cuentas, ni  patrimonio, sin saber cuál es el origen de los recursos”, sentencia Crosthwaite; por su parte Ocampo dice que “el problema no es que le quiten al Pereira, porque no tienen qué quitarle, sino, es qué negocios hacen alrededor del Pereira el dirigente o entrenador de turno?. Ganan a costa del equipo”, complementando que “hablar del Pereira es hablar de tristezas”.

Sin patrimonio, y siendo vejado por casi todos quienes lo han administrado, el Deportivo Pereira sigue padeciendo su cáncer: a nadie le duele este equipo, salvo a una hinchada fiel que impotente observa cómo particulares y rivales le meten goles a una institución que se acerca más al abismo, conforme se aleja de aquel primer título, el cual, pese a todo, no se deja de soñar.