La locomotora minera sale del closet

Opinión de Carlos Victoria

A todas luces no es compatible el desarrollo minero a gran escala con los derechos colectivos a un ambiente sano. Las escaramuzas de las últimas semanas en distintos lugares del país por cuenta del malestar social que produce a su paso la locomotora minera, metáfora que inculca la supremacía del patrón dominante en las políticas extractivas, solo están reflejando que el legado de la Constitución de 1991 no ha sido tan mezquino como algunas pretenden hacer creer.

La participación ciudadana cuando se transforma en protesta social adquiere el estatus legítimo de  inconformidad popular. Y eso es justamente lo que se observa tras los procesos de reclamo comunitario alrededor del derecho al agua, a la soberanía alimentaria y en últimas a una vida digna. La misma que no están garantizando las multinacionales que configuran el cartel minero energético a costa de doblarle el espinazo a  algunas autoridades ambientales y gobernantes locales que, en muchos casos, han servido en bandeja de plata sus territorios.

A medida que los conflictos ambientales se agudizan por cuenta del avance de la llamada locomotora, la estrategia de las multinacionales consiste en atenuar la violencia policial que se desata en los campos colombianos contra los reclamantes, mediante el uso de propaganda en la que el lobo se viste con piel de oveja. En otros casos se apela a la maniquea responsabilidad social con la cual se pretende cooptar la informidad ciudadana. En últimas construyen una gobernabilidad mediática en pos del control social.

Pacific Rubiales CorporationAngloGold Ashanti y la Drummond Company, Inc., entre otras compañías extranjeras, apelan al lobby propagandístico para ganarse las mentes y los corazones de los colombianos. Han salido del incomodo closet, pasando a una ofensiva que no solo se contrarresta con gases lacrimógenos, balas de goma y bolillazos, como bien se pudo observar en el documental elaborado por el periodista Bladimir Espitia Sánchez . El contra ataque incorpora una ofensiva publicitaria sin precedentes, apelando a testimonios de operarios, familiares y técnicos.  

Detrás de la campaña publicitaria y los periodistas ancla destacados en los grandes medios de comunicación del país,  se busca manipular a la opinión pública, si tomamos en cuenta  al experto Guillermo Rudas Lleras, para quien se estaría legitimando un verdadero paraíso fiscal en favor de las multinacionales:  “las regalías  -en el caso del oro- deberían estar entre el 4 por ciento (filón) y el 6 por ciento (aluvión) del valor de la producción, pero sólo representaron el 3,8 por ciento por ciento de dicho valor durante el período de 2002-2010”. Este solo dato, entre otros tantos, desmiente de entrada el eslogan de la campaña “Pacific es para mí”.

La campaña contra la denominada “minería ilegal” es la mejor demostración para abrirle la puerta al capital extranjero a la riqueza de todos los colombianos, porque mientras sataniza a los mineros tradicionales, quienes “toda la vida” han vivido de barequear y arriesgar su vida en un socavón, se presenta a las multinacionales como las únicas capaces y eficientes, siguiendo la tradición colonial de las élites criollas. Como sostiene Rudas, si las reglas del juego no cambian  “los aportes de la minería al país seguirán siendo una vana ilusión, especialmente si se contrastan con el alto riesgo social y ambiental que esta actividad implica”.

Desentrañar la guerra sucia, la manipulación propagandística y el vasallaje mediático de los grandes conglomerados informativos, es parte del ejercicio que le corresponde a la comunicación alternativa y al periodismo independiente. La repercusión mundial del documental del periodista Espita Sánchez es un ejemplo elocuente de que las grandes multinacionales y medios de comunicación no lo pueden controlar todo, a pesar de su poderío.

La Colosa se convierte en símbolo de resistencia

Por: Andrea Montoya

El departamento del Tolima, ubicado en el centro occidente del país, posee una gran riqueza mineral en oro, que es reconocida desde el período prehispánico en el comercio, la fabricación de herramientas y la orfebrería. Bajo los suelos de Cajamarca –uno de los municipios del Tolíma- yacen alrededor de 300 toneladas de oro, que pretenden ser explotadas por la multinacional minera Anglogold Ashanti (AGA).

Panorámica de las montañas de Cajamarca en el Tolima.

La AGA tiene la potestad mercantil sobre el proyecto La Colosa y su  interés prima en la obtención de la licencia ambiental que le permitirá concretar el mega-proyecto minero. Sin embargo, Cortolima, encargada de otorgar el permiso correspondiente, aún no se lo ha proporcionado.

 

Anglogold Ashanti fue premiada por Greenpeace

con el galardón “Public Eye”, en enero del 2011,

por ser la multinacional minera más

irresponsable del mundo.

 

En Cajamarca las entidades Ecotierra, Conciencia Campesina y Cosajuca, están en contra de la intención de AngloGold Ashanti de obtener la licencia ambiental, argumentando que la multinacional desea explotar de manera irresponsable el lugar desde el momento en que se pretenda desarrollar la  etapa inicial del proyecto, alterando la constitución natural de este espacio ecológico y a largo plazo  provocando consecuencias irreversibles en cuanto a suelos y fuentes hídricas.

Wilson Báez, Vicepresidente de la entidad Conciencia Campesina.

Los municipios de El Espinal y El Guamo son los que se manifiestan con mayor fuerza en desacuerdo con el proyecto al afirmar que dicha multinacional los dejará sin agua. Adicionalmente, manifiestan que lo que se gastan en un año en el proceso minero de La Colosa equivale al almacenamiento hídrico que tiene Cajamarca.

 

Habla AngloGold Ashanti

 

En contraste con esta situación, la funcionaria Lauren Parra, profesional sénior social dentro de Anglogold Ashanti, dice que estas aseveraciones son falsas, en tanto la comunidad cercana a esta zona se encuentra desinformada al respecto y provoca continuas e innecesarias polémicas en relación a este asunto.

“La minería moderna representa no sólo una oportunidad económica a través de regalías, impuestos, compras locales, desarrollo de servicios e infraestructura, sino que hoy por hoy, debe dentro de su responsabilidad empresarial, asegurar su complementariedad con las actividades existentes en la zona de influencia”, expresó sobre el tema  Ramiro Santa, vicepresidente de asuntos corporativos de AngloGold en una entrevista brindada a la Silla Vacía.

 

Rafael Herz, presidente de AngloGold Ashanti, dice que gracias al proyecto minero de La Colosa le entrarán al país 500 millones de dólares al año por regalías. Fotografía: Portafolio.co

 

Haciendo cálculos basados en las propias estadísticas de consumo de agua de AngloGold a nivel mundial, se puede evidenciar que la mina consumirá unos 9 millones de metros cúbicos al año, lo cual equivale al consumo mínimo de unas 500.000 mil personas, en una zona donde la población es alrededor de 20.000 personas.

La zona de influencia de la mina depende del agua para la producción agrícola. Esa producción está amenazada por la minería. La mina estará en operación aproximadamente 15 años, dando empleo a unas 500 personas, pero se debe considerar que la mayor parte de las minas del mundo generan un problema de drenaje de aguas acídicas con presencia de metales pesados como el arsénico y el cobalto. Este problema del drenaje de aguas contaminadas genera unos costos que tendrán que asumir las comunidades.

Por otra parte, la creación de empleos regionales no debe opacar las intenciones secundarias que propone este monopolio minero, puesto que existen argumentos complementarios que no se soportan únicamente en el aspecto ambiental.

Evelio Campos Rodriguez, Coordinador general de Ecotierra.

 

Polarización de un municipio

 

Entre las múltiples consecuencias que acarrean el desarrollo del proyecto, algunos pobladores aseveran que la continuación de la explotación minera, genera una polarización de sus pobladores: aquellos que aunque no desconocen la realidad a la que se enfrentarán, dependen de la  inversión extranjera  como posibilidad para  emplearse. Y del otro lado, los que se oponen a una  exploración minera en un país como Colombia, que tiene una gran biodiversidad.

Robinson Mejía Díaz, poblador y cofundador del Colectivo Socio Ambiental Juvenil  de Cajamarca (COSAJUCA), expone cómo su lucha y la de quienes conforman la entidad se ve obstaculizada en gran medida por los mismos habitantes del municipio tolimense, que necesitan vacantes garantizadas por la multinacional AngloGold, “Antes de luchar contra la entidad minera AngloGold Ashanti, nos están haciendo luchar contra nosotros mismos, contra nuestros vecinos y amigos; porque mientras el Estado no garantice una vida laboral digna, muchos de ellos seguirán dependiendo de la minera La Colosa para conseguir y asegurar la papita diaria y por lo tanto no se van a arriesgar a apoyar nuestra labor”.

La AGA tiene concesionadas

más de 800 mil hectáreas en todo el país.

Contra los proyectos exploratorios de AngloGold Ashanti han surgido varias entidades: Cosajuca, Unión Campesina por la Defensa del Medio Ambiente y el Territorio (UCAT) y Emprendedores por la ecología y la tierra (ECOTIERRA), que desde la postura de jóvenes, campesinos y ambientalistas, buscan evitar una catástrofe para la despensa agrícola de Colombia.

Carlos Gámez Aguirre, director de la entidad UCAT.

 

La demografía en Cajamarca está calculada en aproximadamente 19.500 pobladores, para los cuales una explotación a cielo abierto, durante 15 años, que empleará anualmente 500 coterráneos, no será una garantía  para el crecimiento económico y por ende la mejora de las condiciones actuales en las que laboran, pues se destruiría la capa vegetal necesaria para la producción agrícola, de la que depende más de la mitad de la población, como lo asegura Carlos Humberto Gámez, líder comunal de la vereda Los Alpes: “no existirán condiciones futuras para los cajamarquinos, si se continúan explotando todos los recursos no renovables”.

En búsqueda de las peñas blancas y el tesoro del Cacique Calarcá

 

Cómo mito generacional, está la famosa historia de un indio guerrero, que escondió su tesoro en las profundidades rocosas de la cordillera central, cerca de Calarcá, Quindío.

Fundadores y colonizadores buscaron cantidades inimaginables del metal precioso, hasta que se estableció la multinacional minera Anglogold Ashanti, en lo que Colombia Solidarity Campaign, considera la reserva de oro más codiciada de Colombia, La Colosa en Cajamarca.

“El tesoro ya tiene dueño. ¡Increíble! Lo encontraron unos colonizadores que ya no usan carabelas ni armaduras: una multinacional de la minería, la AngloGold Ashanti, halló por fin el tesoro del Cacique Calarcá, a escasos 40 minutos del pueblo que lleva su nombre pero en jurisdicción de otro municipio llamado Cajamarca… No estaba enterrado en las Peñas Blancas sino algunos kilómetros más arriba, en pleno páramo, debajo de una loma empinada a los 3100 metros… Hablaron el año pasado de uno de los diez yacimientos de oro más grandes del mundo, y presos de esa enfermedad humana antiquísima, comenzaron por nominarlo: lo llamaron La Colosa,” escrito por Redepaz Quindío en el sitio web Ingeniería Crítica de la Universidad Nacional de Colombia.

 

Parque central de Cajamarca.

 

Algunos estudios aseguran que las consecuencias de explotación minera en la reserva forestal  La Colosa en Cajamarca, podrían traducirse en la situación actual de la mina de oro en Yanacocha, Perú, con graves afecciones en los afluentes, en la variedad de especies animales y vegetales, al aire, a la salud humana, pero esta se convertiría, según la Asociación de la cuenca del Río Coello y el GAP de la universidad del Rosario, en la tercer mina de oro más grande en Latinoamérica, después de Yanacocha y de Escondida en Chile.

También organizaciones ambientalistas nacionales como la CENSAT, aseguran que después de establecerse la AngloGold Ashanti en territorio tolimense, “fueron detenidos de manera arbitraria 59 campesinos en el año 2003 y dejados semanas después en libertad. El 2 de noviembre fueron asesinados cinco miembros de la comunidad, entre ellos dos dirigentes sindicales y un defensor de derechos humanos; seguidamente, se produjeron desapariciones forzadas…”

 

Evelio Campo Rodríguez, coordinador general de Ecotierra, asegura que  después de tres años de riguroso seguimiento a la consecuencia de sector de La Colosa,  no han encontrado un solo emprendimiento minero en Latinoamérica y en el mundo que sea beneficioso para las personas que viven alrededor de él.  Indudablemente enriquecedor para la compañía minera, para los funcionarios públicos y para quienes entregan las licencias, pero no para sus pobladores.

“Colombia tiene más de 30 mil solicitudes de minería en las tres cordilleras y está entregada en más de 10 millones de hectáreas a la minería. Si esto continúa, Colombia desaparece indiscutiblemente como país mega diverso”, expuso Rodríguez.

La nación y los pobladores de Cajamarca ya conocen el costo ambiental que trae la mega minería, por ende la solución sería dejarla a un lado y apostarle a lo que mejor han sabido hacer a lo largo de su historia. Potencializar el agro, el ecoturismo y la agroecología, pero sobre todo como comunidad, evitando a toda costa que pierda su identidad como agricultores natos y aunque minifundistas, dueños de sus tierra, de sus verdes y parcelas.

Nóvita está en la mira de las multinacionales mineras

Por: Nancy Rivas

Al sur oriente del Chocó, en la espesura de la selva, se encuentra la población de Nóvita en medio de la reserva forestal del Pacífico. Lugar en el que conviven la pobreza y riqueza, ya que hay grandes yacimientos de oro, platino y otros minerales. Con la llegada de la Condoto Platinum Limited (CPL), han comenzado las deliberaciones entre los mineros informales y la multinacional, estando como espectadores los diferentes entes gubernamentales, que solo atinan a evadir sus responsabilidades señalándose el uno al otro.

Empresarios responden

En el 2011, al municipio llegó un grupo de personas pertenecientes a la CPL. Sucursal creada en Colombia desde el 2009 y que funciona con capital extranjero de origen australiano. La empresa se dedica a la inversión en proyectos con fines de prospección, exploración, construcción, montaje, aprovechamiento, transformación, explotación, transporte y promoción de minerales en general. Condoto Platinum tiene actualmente 2.000 hectáreas concesionadas, que se encuentran en fase de exploración y están a la espera de la entrega de 14.000 más (140 kilómetros cuadrados).

Representantes de Condoto Platinum Limited explican las ventajas de su propuesta.

“La empresa Condoto Platinum llega al municipio de Nóvita, a socializar una propuesta que incluye proyectos de intervención social, buscando beneficios como apoyo financiero, tecnológico, ambiental, social y legal de todo lo concerniente a los título de las comunidades que integran el  Cocoman”, dice George Patrick Juilland, presidente de la compañía CPL en Colombia.

El Consejo Comunitario Mayor de Nóvita (COCOMAN) discute si  la propuesta de CPL beneficia o no a las gentes, con la  limitación del tiempo, pues deben de pagar el canon superficiario por cada hectárea de terreno que comprenden los títulos colectivos. Gran parte de los habitantes del municipio son afrodescendientes, no obstante la población también está compuesta por tres comunidades indígenas, concentradas en los siguientes resguardos: Montería y San Onofre, de población Embera; Sabaletera, de la comunidad Katía.

CPL cuenta que este territorio ha estado ligado a la riqueza en minerales y en el pasado se hicieron algunos estudios de suelos, pero fueron abandonados por la inestabilidad política del Gobierno de entonces. Ahora, el Gobierno actual es seguro para la industria minera, ofreciendo incentivos para la inversión extranjera.

Juilland comenta, que “el problema cultural de las personas, es que no tienen la costumbre de un salario o de cumplir horarios, no comprenden la relevancia de tener todas las prestaciones sociales, situación que eleva los gastos de inversión de la empresa, porque los costos de la mano de obra no tienen control, cada quien cobra lo que quiere por su trabajo”.

Los mineros artesanales parecen no tener conciencia de prácticas como el ahorro, inversión en vivienda o educación, solo satisfacen sus necesidades básicas al solucionar el día a día. Ellos solo trabajan para su supervivencia. “La práctica del ahorro, no se genera porque la minería se trabaja como actividad artesanal de solo subsistencia y no productiva, fenómeno que se presenta como práctica generalizada,  no solo en Nóvita, sino en todas las principales zonas auríferas del país, donde a pesar de las riquezas de sus suelos, son territorios con altos índices de pobreza y de deficiencia en todos los servicios básicos”, expresó el  antropólogo Antonio López, de Acopi (Asociación Colombiana de la Micro, Pequeñas y Medianas Empresa).

Minería informal

La presencia de la minería informal a ambos lados de la vía que conduce desde el municipio de Condoto a Nóvita, consiste en explotaciones a cielo abierto, que vierten en los ríos gran cantidad de sedimentos de lodo, produciendo deterioro ambiental. Existen las excepciones, en la mina de Evelio Martínez, se impide la caída de aguas contaminadas a las quebradas y su intención es legalizar el negocio, aplicando un plan de manejo ambiental regulado por el gobierno.

La Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (CODECHOCÓ) se ha limitado a establecer programas de control y uso del mercurio, problema que si bien es crítico por el impacto que causa a la salud pública, no es calificado así por la corporación, debido al deficiente control, que se hace de su uso en las minas.

Mina en Cajón o explotación a cielo abierto.

El gran problema causado por la actividad minera informal, es el impacto a la seguridad alimentaria de las comunidades, por la degradación y destrucción de las fuentes hídricas. Situación que no ha sido atendida de manera integral por CODECHOCÓ,  considerando que cada mina vierte en promedio tres mil cien toneladas de sedimentos a las fuentes hídricas, las cuales son el resultado de la destrucción de cuatro hectáreas de suelo.

Entre los mineros informales persiste la preocupación, pues a partir del 1 de enero de 2012, ellos serán asumidos como “delincuentes o traficantes”, según los últimos comunicados del Gobierno Nacional. Los minerales hallados por la fuerza pública, que estén en poder de los mineros, serán decomisados siempre y cuando no demuestren la legalidad de su origen.

El ingeniero Juilland, piensa  que la comunidad está en el derecho de contemplar distintas propuestas, y concluye que “sólo Condoto Platinum se ha esmerado en suministrar una información completa y veraz de la propuesta, antes de que  se tome una decisión colectiva”.

Las irregularidades

Ofir García*, funcionaria de CODECHOCÓ, dice que la intervención que hace el Ministerio de Ambiente se reduce a restringir el uso del mercurio y la inversión de CODECHOCÓ es mínima, de bajo presupuesto, además de que esta entidad ha hecho acuerdos irregulares con mineros informales, a través de la Cooperativa de Mineros del San Juan para que el cobro que se realiza por tasa retributiva de vertimientos a cada minero se liquide bajo un valor constante de 1 millón 500 mil pesos mensuales y no como lo establece la ley: de acuerdo a la carga vertida de sólidos suspendidos totales y la demanda bioquímica de oxigeno, según lo indique el monitoreo de la propia entidad.

La entidad actualmente esta siendo liquidada por el gobierno nacional.

Según esta denuncia, el valor a pagar sería  de por lo menos 12 millones de pesos mensuales por mina. Por lo tanto dejan de ingresar a CODECHOCÓ alrededor de 5 mil millones de pesos al año, si se considera que aproximadamente 44 minas pagan tasa retributiva. Este escenario deja a la entidad como la única responsable por los daños causados a las fuentes hídricas por los vertimientos de minas en el departamento del Chocó.

Adicional a esto, el sindicato de la entidad ha hecho más de 20 denuncias por esta y otras irregularidades ante la Presidencia de la República, la Procuraduría, la Fiscalía, la Oficina Anticorrupción y todos los entes de control, pero hasta el momento, no se ha dado alguna sanción efectiva al respecto, el gobierno nacional, solo inició el proceso de liquidación de la entidad.

Actualmente existen diferencias entre  la Junta directiva del Consejo Mayor de Nóvita y la compañía Condoto Platinum. Esta última invirtió recursos en la socialización del proyecto, pero excluyó a algunas comunidades del territorio.

“La comunidad en su proceso de aceptación sufrió tres momentos: 1) Veían a la multinacional como un invasor  generador  de ruina y pobreza; 2) un inicial acercamiento con la comunidad permitió que vieran otro punto de vista, contrario a lo infundado y cambiando su postura frente a la compañía; 3) ven la llegada de la multinacional, con una visión a futuro, basada en el desarrollo de las partes”, afirma Carlos Vega, arquitecto de Condoto Platinum. En la actualidad existen otras tres empresas interesadas en los títulos colectivos del Consejo comunitario de Nóvita, pero la única que ha logrado socializar su propuesta es Condoto Platinum.

Inversiones multimillonarias

Según Gorgonio Moreno, habitante de Nóvita y miembro de COCOMAN, la propuesta actual de la empresa se centra en las negociaciones para establecer un convenio de trabajo articulado dentro del marco legal que acoja y beneficie la pequeña minería y la transnacional. Estas negociaciones establecieron mesas de trabajo con el fin analizar las necesidades de la comunidad y convenir, con las empresas trasnacionales establecidas en la región, las condiciones de explotación de los minerales.

Helcías Ayala, ingeniero ambiental, afirma que “la empresa está en unos acercamientos con el consejo comunitario para avanzar con una etapa de exploración primero y luego desarrollar operaciones con una dimensión de gran minería, incluso ya tienen equipos en Novita, sino que no los han de dejado, pues el concejo necesita una socialización preliminar con la comunidades  para  avanzar  con un proceso conjunto informal para poderlos organizar, sobre esto ya han hablado con el alcalde, ya han hecho acercamientos con mucha gente y se están preparando, incluso hay un acuerdo con los mineros legales e ilegales de Nóvita,  avanzaron en la cuestión de unos títulos mineros y dentro de esos títulos disponer unas áreas para el trabajo mineros legales”.

En caso de que alguna propuesta sea aceptada por el COCOMAN, continuarán con la etapa de estudio de impacto ambiental mínimo. En ella se analizan los diferentes compuestos minerales excavados a unos 500 metros de profundidad, proceso que tarda entre cuatro y cinco años.

Algunas comunidades podrían asociarse con las empresas, pero en el momento de la inversión o aplicación del proyecto, estas estarían en alta desventaja: los costos de la exploración, demandan que los asociados participen porcentualmente en los proyectos. Inicialmente la inversión en Nóvita podrían ser de 24 millones de dólares (unos 46.500 millones de pesos). En últimas, la comunidad no tiene posibilidades de participar en el negocio, pues son de muy bajos recursos.

En la explotación de Evelio Martínez aseguran proteger las fuentes hídricas cercanas

Eduardo Asprilla, presidente de COCOMAN, asegura que deben analizarse diferentes propuestas de otras empresas para que haya un proceso más equitativo, que se socialicen con la comunidad para que sea ella, con la vigilancia y asesoría de los entes gubernamentales, la que finalmente decida qué oferta aceptar, pensando en el beneficio integral de los habitantes.

En septiembre de este año, se firmó un acuerdo de exclusividad entre el COCOMAN y Samaranta Mining Corporation, en el cual se le concedía a la empresa la posibilidad de solicitar la concesión 117.647 hectáreas de Nóvita. Esto generó desconfianza entre los lugareños, pues Asprilla actuaba a espaldas y en contra de los interese colectivos. El documento fue firmado y hecho público en la bolsa de Toronto, como una estrategia para subir el valor de las acciones de la empresa canadiense.

La comunidad de Nóvita, sin el mayor acompañamiento del Estado colombiano, sigue adelante en el proceso de negociación, siempre buscando el beneficio en la explotación de oro y platino, minerales abundantes en la región. Al otro lado de la mesa, varias multinacionales mineras despliegan toda su capacidad económica y de negociación para obtener así la concesión, que aún en papel, les otorgaría enormes ganancias en las especulaciones financieras de las bolsas de valores.

*Por solicitud de la fuente, su nombre fue cambiado.

Marmato – Voces de Lucha

El municipio minero de Marmato, en el departamento de Caldas sigue en el ojo del huracán. La multinacional Medoro Resources insiste en imponer su modelo de minería a cielo abierto y los mineros artesanales se resisten; han habido marchas, paros y hasta enfrentamientos con la fuerza pública. Les presentamos un documental, que recoge las voces de inconformidad.

Por: Alexandre Beaudry

Óscar Palacio

Quinchía tiene una mina en contienda política

La minería, un tema cada vez más complejo, debería ser prioridad para los siete aspirantes a la Alcaldía. Explotación de minerales podría dejar enormes recursos por regalías. El MIO y el PIN, del encarcelado ex congresista Juan Carlos Martínez, hace presencia en el municipio apoyando a dos candidatos. Tres ex alcaldes quieren repetir.

 

Por: Karem Valencia Vélez – kajutobi@hotmail.com

        Erika Valencia Toro –   ercuya_123@hotmail.com

Declarado como el municipio más bello de Risaralda en 1986, Quinchía es recordada por sus complicaciones de orden público: aquella época invadida por el EPL (Ejército Popular de Liberación) a finales de los ochenta y hasta mediados del 2000.

Panorámica del municipio de Quinchía

Además también por haber sido víctima de las detenciones masivas, en particular la Operación Libertad, que el 28 de septiembre de 2003, bajo la sindicación de ser supuestos colaboradores del EPL, dejó tras las rejas a más de 120 personas, la gran mayoría inocentes.

Este municipio risaraldense, de aproximadamente 31.996 habitantes, basa su economía en la producción agrícola y de panela, además de la minería. Es un punto estratégico del país lleno de riquezas naturales.

Por primera vez aspiran a la Alcaldía siete candidatos que además de concentrarse en su campañas, unos más que otros, buscan hacer relucir los errores de sus contrincantes y adoptar responsabilidades que según ellos solo les corresponden a sí mismos.

Candidatos a la Alcaldía de Quinchía

Según los comentarios, apoyados por sospechosos amigos políticos y poca claridad en el origen del dinero de las campañas introducen al quinchiano en el debate de la desconfianza y, en algunos casos, del miedo.

Este es un repaso del perfil de los candidatos a la Alcaldía, de acuerdo con la percepción de la ciudadanía:

 

Jonn Jairo Baena Arce

Administrador Público, ex Concejal, ex director del INDER, licenciado en educación y desarrollo comunitario de la Universidad Tecnológica de Pereira. Y ahora candidato por el  MIO (Movimiento de Inclusión y Oportunidades), el mismo partido creado por el detenido ex congresista Juan Carlos Martínez.

Jonn Jairo Baena Arce candidato a la Alcaldía de Quinchía

Baena asegura que hay que aumentar la producción en cacao, café “si se aumenta eso, se mejora vivienda, vías, entre otros”. En su plan considera que la mayor inversión es hacia el campo, y por ende hay que aprender a producir.

Franklin de Jesús Restrepo Trejos, habitante de Quinchía y vicepresidente del colegio de árbitros de futbol de la localidad, dice: “este señor fue gerente del INDER hace tres años… le quedó duro administrar como gerente el INDER, ahora qué va a ser capaz de administrar, no tiene la capacidad suficiente para administrar un pueblo y por un movimiento que ni lo conocemos, ni tenemos representatividad a nivel nacional”.

En el 2008 fue nombrado gerente del INDER, donde su gestión ha sido objeto de  críticas. Baena atribuye la responsabilidad al ex alcalde y ahora jefe de campaña de Trejos, George Uribe, el cual según él desmontó la sobretasa deportiva dejando al INDER sin recursos, aparte de dejar las instalaciones en mal estado.

Trejos argumenta que tras la ausencia de la tasa deportiva se pueden gestionar los recursos con las multinacionales mineras, además con Coldeportes.

Carlos*, un habitante de Quinchía con alto conocimiento en política, dice “Eso no es disculpa, la sobretasa no puede ser la única estrategia de opción de apoyo al deporte del pueblo […] hay empresas que patrocinan eventos […] para mí fue un poquitico de falta de gestión”.

Baena ha sido cuestionado por no haber desarrollado correctamente su papel como gerente del INDER, según habitantes del municipio

Por otro lado, el financiamiento de su campaña está lleno de interrogantes. Al preguntarle al candidato cuánto valía su campaña dijo: “no se puede cuantificar. No. No… Usted tiene que rendir unos informes al Consejo electoral, yo decirle a usted que mi campaña va a costar X o Y plata  y después voy a rendir un informe al Consejo electoral sobre X o Y plata sería un irresponsable”. Sin embargo, al insistirle sobre cuánto ha gastado hasta  ahora en la campaña dijo: “yo no le voy a cuantificar, porque en estos momentos no sé”.

Sobre la financiación de los gastos que han surgido hasta ahora solo respondió que de unos amigos y se negó rotundamente a decir quiénes eran. Su jefe de campaña guardó silencio por más de 10 segundos y no quiso responder la misma pregunta.

Roberto Lema,  representante de la Federación Nacional de la Pequeña Minería y de  FENAPICOL (Federación Nacional de Apicultores de Colombia), comenta “es el pupilo aquí en Quinchía de Octavio Carmona […] entonces hay un antecedente que uno no se olvida”. No solo las personas del pueblo critican este apoyo político, también algunos candidatos, los cuales abiertamente más que criticar a Baena critican a Carmona. Este  lo sabe y manifiesta “Es que Octavio es bueno para ellos cuando él los ayuda a llevarlos a ellos a la alcaldía”. Asegurando que este ayudó a llegar a  la alcaldía a Ernesto Gómez, Gildardo Trejos, Gorge Uribe, Marta Mosquera y a la actual alcaldesa de Quinchía Alicia Palacio, la cual fue suspendida por la Procuraduría por inconsistencias en contratación pública.

El representante legal de la Cooperativa de Paneleros  de Quinchía, Antonio Arce, también  afirma “Carmona ha apoyado a todos los alcaldes que ha habido acá en Quinchía,  sino que los alcaldes se suben allá y le dan la espalda”.

Gildardo Trejos Vélez

Abogado, ex alcalde de Quinchía 2001 – 2003, y ahora candidato a la Alcaldía por el partido Liberal, apoyado políticamente por George Uribe, también ex alcalde de Quinchía, el cual es ahora su jefe de campaña y por Diego Patiño (ex representante a la Cámara y dos veces Gobernador de Risaralda y con algunos antecedentes). Según Trejos, él financia su campaña con sus propios recursos. Esta tiene un valor entre 60 y 70 millones de pesos aproximadamente.

Gildardo Trejos. Candidato a la Alcaldía de Quinchía, por el partido Liberal

Es recordado porque en septiembre del 2003, cuando era Alcalde y George Uribe candidato a la Alcaldía, fueron capturados en la Operación libertad, pagando dos años de prisión. Según Uribe “la Fiscalía en su resolución final tumbó todos los testigos y prácticamente manifestó que fue un concierto para delinquir del señor Ernesto Gómez (actual candidato a la alcaldía por el PIN) […] para él ser alcalde”.

El plan de gobierno del candidato liberal va orientado hacia tres ejes principales: la reorganización administrativa del municipio, la reorganización de la UMATA y brindar viabilidad a los proyectos productivos.

Franklin de Jesús describe a Gildardo cuando era alcalde: “era muy arrogante, era de las personas que se montaban en una caballo, y los escoltas atrás en una camioneta, y haciendo mala cara, y tirándole el caballo a la gente, eso no representa bien a un pueblo”

Rodrigo Lema dice que no tuvo la misma actitud, “la misma humildad, ni mismo carisma que tuvo en la campaña”. Agrega que Trejos trabaja con la trasnacional Anglogold Ashanti, una compañía con un lado oscuro y que pretende explotar oro en Quinchía (El lado oscuro de Anglogold Ashanti).

Quinchía, municipio codiciado por las multinacionales para explotar el oro en sus minas.

Al hablar de los demás candidatos a los cuales llama amigos, Trejos expresa: “Yo tengo más experiencia que ellos, claro, es evidente. Que yo he demostrado resultados, es evidente […] cualquiera de ellos es un ensayo.”

 Ernesto Gómez Espinosa

Ex alcalde por el partido de Unidad Liberal del municipio de Quinchía 1995 – 1997, y actualmente  candidato a la alcaldía por el partido PIN (Partido de Integración Nacional). Apoyado por el senador del PIN Carlos Arturo Quintero, quien el 28 de agosto donó los tres televisores que se rifaron entre los asistentes a una reunión política. Según Ernesto Gómez su campaña vale 20 millones de pesos. El PIN es el partido del polémico y detenido ex congresista Juan Carlos Martínez.

Ernesto Gómez, candidato por el partido del PIN

Gómez, junto con Neuridio Vinasco y William Batero, aspiraban a ser candidatos a la alcaldía por el partido de la U. En mayo del presente año se decidió el mecanismo de escogencia del candidato en un acto público en el teatro municipal de Quinchía, donde cada uno de los precandidatos juró ante aproximadamente 500 personas unir esfuerzos al ganador.

El mecanismo fue una encuesta la cual fue realizada por  el Grupo de Investigación Multivariado, GIEM, de la Universidad Tecnológica de Pereira, la cual arrojó como ganador a Vinasco. Gómez incumplió su palabra y buscó el aval por otro partido.

Carlos* afirma “es histórico en Quinchia, siempre el que pierde una consulta se va para otro bando o arma su propio toldo político”, agregando que si Neuridio hubiera perdido habría procedido igual.

En el 2000, Gómez Espinosa fue secuestrado por la guerrilla. Héctor*, fuente cercana al candidato, manifestó que otro candidato fue el responsable de esto. Agregó que la guerrilla le dijo a Gómez “usted no tiene problema con nosotros, usted está aquí unos diítas, es una cuestión política, pero usted tranquilo que no le va a  pasar nada, y lo soltaron faltando dos días para las elecciones”.

Ante los rumores por supuesto apoyo paramilitar a su campaña se defiende asegurando que transita libremente, sin importar la hora, por zonas guerrilleras, lo cual según él no podría hacerlo si tuviera relación con este grupo armado.

Para Rodrigo Lema, Ernesto Gómez en la parte social no fue muy comprometido. “Nunca pudimos contar con su apoyo, su trabajo fue al servicio de obras de cemento, y un municipio no es de obras de cemento”.

Neuridio Vinasco Marín

Ex alcalde, economista industrial de la Universidad Católica Popular de Risaralda (hoy UCP) y tiene especializaciones en Gerencia en sistema de salud en la Universidad Tecnológica de Pereira, alta gerencia y desarrollo deportivo en la Fundación Universitaria del Área Andina., y ahora candidato  a la alcaldía del municipio de Quinchía por el partido de la U (Partido Social de Unidad Nacional).

Neuridio Vinasco Marín, canditado por el partido de la U.

Reconocido ante los quinchianos por el éxito de la gestión en recursos para el hospital Nazareth y así mismo la buena gerencia que hizo del mismo durante la alcaldía de Gildardo Trejos. Vinasco no faltó ningún sábado de visitas cuando el Alcalde estuvo en la prisión y hasta le ayudaba económicamente para algunos de los gastos que tenía en la cárcel.

“Fue gestor del proyecto del hospital que hoy tenemos”, dice Lema. Sin embargo, Trejos alega que ese resultado está mal asignado, pues fue él quien gestionó la plata. George Alberto Uribe dice “uno coger un hospital con recursos es muy fácil, es muy fácil porque Gildardo Trejos le entregó recursos”.

 

Barney Antonio Ibarra Arias

Aspiró por primera vez a la alcaldía por el partido liberal en el periodo 2008 – 2011. Ahora se lanza como candidato  por Cambio Radical.

“Estamos ya en una época de conversaciones para definir una candidatura”, dijo Ibarra, quien vuelve a aspirar en Quinchía con más impulso para llegar a la Administración Municipal, pues en las pasadas elecciones perdió por 400 votos. Antonio Arce comenta que aunque ha escuchado que es buen candidato, no  ha tenido contacto con el gremio panelero.

Barney Ibarra, candidato por el partido de Cambio Radical.

“Que pecado de él, aaaaah el muchacho. Lo sacaron biche a una candidatura, y le subieron el ego de Alcalde, y se creyó que tiene los 5.000 votos”, comenta Baena, quien además cree que le falta humildad política.

Barney ha aspirado varias veces a la Alcaldía. “Tiene buen apoyo económico, primero lo apoya el candidato a la Gobernación Carlos Alberto Botero, un amigo que es el candidato al Concejo de Pereira Peterson  Lopera, y Octavio Restrepo, que es el dueño de la emisora romántica  FM del 91.1 de Quinchia, dice Gómez.

Elizabeth Taborda Guevara

Candidata a la alcaldía por el partido ASI (Alianza Social Indígena). Nacida en Quinchía. Es  abogada de profesión.

Según Horacio Ladino Bartolo, mejor conocido como “Crespo”,  aspirante al Concejo por el MIO, la candidata está presionando a los indígenas para que voten por ella: “cuando uno se crea como líder, pero no está dentro de lo que ellos dicen, uno no sirve”. Además califica como injusta “la manera como presionan las comunidades, las presionan diciendo; bueno, si ustedes se van a ir con otro candidato de otro partido les quitamos familias en acción, les quitamos la tercera edad, les quitamos el carnet, entonces esa presión es la que  a mí no me gusta”.

Elizabeth Taborda Guevara, candidata por el partido ASI

En una ocasión sacaron a la familia de este indígena de una vereda por su participación en el partido MIO. Según Horacio, a él y a su familia los sacaron del censo poblacional indígena, pero manifiesta que se siente orgulloso: “ante el ministerio del Interior yo estoy reconocido como indígena”. Para pertenecer al censo tendría que estar apoyando a la candidata Elizabeth, pero esto para él es “una manipulación”. “Le dicen a la comunidad que si usted no va al desfile de la candidata, aténgase a las consecuencias”.

El nuevo que no deja huella en la política

Jairo de Jesús Peláez Trejos es el candidato aspirante a la alcaldía por el movimiento AICO (Movimiento  de Autoridades Indígenas de Colombia). Casi nadie lo conoce, ni siquiera las personas más cercanas al campo político del municipio. Hector* afirma que apenas lo conoció hace veinte días y opina  que esta participación política es más por una necesidad de ser reconocido.

La venta de panela al aire libre en la plaza, o en una oficina; así como hace Antonio Arce

El representante de los paneleros, Antonio Arce, opina que son personas que “están y desapareven del pueblo”. Llegan a la política pero no se les ve el interés. Partidos como AICO no tienen tanta representatividad en este municipio.

El tema minero: punto clave

¿Aprueba o desaprueba las trasnacionales mineras en Quinchía?, ¿respalda la colaboración económica de estas empresas?,  ¿respalda la exploración o la explotación? Son preguntas para cuyas respuestas los candidatos dan sus argumentos, que aunque diferentes coinciden en que solo apoyarían una exploración del subsuelo, excepto el candidato por  el partido Liberal, el cual apoya la explotación, lo que aviva más el rumor sobre que recibe ayuda económica por parte del sector minero.

La obra que se lleva a cabo empezando la plaza con el cambio de redes y acueductos de alcaltarillados

El representante de la Federación Nacional de la Pequeña Minería y de  FENAPICOL (Federación Nacional de Apicultores de Colombia), Roberto Lema, dice que la mayoría de su gremio está apoyando al candidato por el partido Cambio Radical Barney Ibarra, aunque  inicialmente este grupo pensó en la representante indígena Elizabeth Taborda, pero dice: “lamentablemente en un comunicado que ella sacó de su programa de gobierno, manifestó que había que hacer acercamiento a las transnacionales para traer programas sociales al municipio”.

Lema dice que partidos como la U o el Liberal, “los que hoy tienen el poder, han estado más al servicio del monopolio que de la pequeña población”. Él  está en desacuerdo con las multinacionales ya que las considera parte de ese monopolio.

Proyecto que gestiona Alcandesa, Alicia Palacio

El jefe de campaña de Gildardo Trejos, Jorge Uribe, deja en claro que apoyan la minería social y ambientalmente responsable: “nosotros las apoyamos porque ya vivimos el debate; yo siendo alcalde viví el debate del sí y del no […] donde  ciertos sectores no querían pero que al final se dieron cuenta de que era una inversión benéfica para el municipio. Además porque lo que están haciendo no es explotación, es exploración […] están generando 700 empleos… están moviendo toda una economía local”.

Jorge Uribe agrega que el tema de la minería ahora en temporada electoral se presta para  fines políticos, como en el caso del candidato de la U, Neuridio Vinasco, que según él realizó un foro el día 10 de septiembre con el fin de conseguir votos, afirmando pues de que este es un tema coyuntural y de momento ya que cuando pasan las elecciones estos se  olvidan del tema.

Para el candidato por el partido Liberal, Gildardo Trejos, “las multinacionales que hacen presencia han cumplido con los requisitos, aunque el Alcalde puede ejercer control, vigilancia”. Además, para él, la labor que en estos momentos hacen es de “exploración y posteriormente si es rentable para ellos harán explotación, con responsabilidad social y ambiental”. Trejos apoya a las multinacionales.

Jonn Jairo Baena Arce, candidato por el partido MIO, dejó claro que no importa lo que las personas piensen, cuando es rentable para el Estado la explotación de recursos, esta se lleva a cabo: “el Estado es el que da los permisos […] si ellos vienen y hacen su exploración, si hay oro o lo que están buscando y para ellos es rentable y para el Estado es rentable, pues lo van a hacer, piensen lo que piensen nuestros campesinos, nuestros dirigentes políticos… si hay petróleo lo sacan, si hay cobalto lo sacan, si hay oro lo sacan”. Deja claro que él no apoya a ninguna empresa minera. Según él, solo apoya a su pueblo.

Dice Baena sobre el valor economico de la campaña; “Y no se puede cuantificar, no, y no”

El candidato por el PIN, Ernesto Gómez, aunque no deja claro si apoya a las trasnacionales mineras, sí se evidencia su agrado por ellas: “que entren no es problema, el problema es que no los dejen hacer lo que ellos quieran […] hay que anotar que las regiones donde están trabajando estos mineros está progresando mucho […] las escuelas se las tienen bonitas, les están colaborando a la gente… hasta lo escenarios deportivos los tienen iluminados”.  Agrega  “lo que se haga bien hay que apoyarlo, desde que venga  a favor de Quinchia”.  Es clave  anotar que el presidente de los mineros, Gregorio Bueno, apoya  a este candidato, además de aspirar al Concejo por este mismo partido.

*Las fuentes pidieron reserva de su identidad

El tesoro perdido

Por: Andrea Ruiz Manrique – Andreitamanrique_@hotmail.com

“Tu bandera condensa en colores, heroísmo, carbón  y café y el oro que está en tus rincones, permitiendo en tu suelo crecer”

 III ESTROFA HIMNO QUINCHIA

Localizado al nororiente de Risaralda, exactamente a 105km de la ciudad de Pereira hay un pequeño rincón; uno de aquellos  de esperanza y olvido. Un rincón de largas faldas y casas viejas, de gente amable y trabajadora. Un rincón de casas abandonadas por el paso de la violencia, que aun  en sus muros guarda  el recuerdo de las Farc, paramilitares y todas aquellos que sin reparo alguno hicieron parte de múltiples masacres y desplazamientos, dejando huellas imborrables en las vidas de aquellos  habitantes, que más de una noche con temor y en silencio salieron de sus tierras dejándolo todo, huyéndole a la violencia y rindiéndose a ser olvidados por un gobierno sin memoria.

Este pequeño, pero dorado rincón de Risaralda se llama Quinchia, un municipio de 31.991 habitantes, custodiado por Rio sucio, Belén de Umbría, Anserma, Filadelfia y Guatica. Municipios que desde sus montañas vigilan lo que ocurre en este  rincón dorado de Risaralda.

Para llegar hasta este lugar privilegiado por la naturaleza solo se necesita dejar el miedo, tres horas de viaje desde Pereira, muchas curvas, pocos pesos y rendirse al placer que se siente conocer las montañas de Colombia. No se necesita un permiso ni nada parecido para pisar territorio dorado, no se necesita nada más para sumergirse en la aventura y en la cruda realidad de las minas de oro; las cuales se encuentran a las afueras de Quincha, exactamente a 80 minutos de viaje en moto, por carreteras que parecen pistas de moto cross; esto se vuelve parte de la aventura, será por esta misma razón que aun nadie las recuerda, ningún gobierno de turno se ha tomado la molestia de mejorar las vías por las que viaja el oro, carbón, arcilla y demás riquezas. Riquezas en medio de la pobreza y el olvido.

El mineral en las manos obtenido por la destruccion de la naturaleza

“Palabras sobran, promesas sobra, y mire usted, cumplimiento nada, la alcaldía no se ha preocupado nunca por esto, las carreteras entre mas malas como que mejor, va uno y se accidenta y quien le responde”  Con indignación y sosteniendo fuerte su moto para no caerse, dice Juan Carlos López, un mototaxista de piel morena y ojos un poco achinados, uno de los tantos  que ha visto  la muerte en las empinadas y rocosas carreteras que comunican a Quinchia con las minas de oro.

Cada roca se vuelve un reto, desde arriba se ve un paisaje maravilloso, cada kilometro   avanzado es uno más cerca del oro. Varias veredas se ven de paso, en ellas niños corriendo, juagando con gallinas y marranos, y quien lo creyera, su ropa no es la mejor y las casas no son la mansiones que se creería cuando están construidas sobre suelo de oro.

“El interés particular del gobierno siempre va a estar por encima de lo social y su comunidad, es un interés económico, nosotras para abajo y ellos para arriba, las multinacionales tiene todo el privilegio, ellos entran los dólares a Quinchia” afirma Roberto Lema Castro presidente asociación minera la soledad y defensor de la asamblea departamental minera, quien conoce la minería desde hace mas de 15 años y ha vivido los problemas e injusticias que tienen los pequeños mineros.

La moto sigue saltando, y Juan Carlos sigue hablando sobre su experiencia como minero, los riesgos y beneficios que este trabajo conlleva.

La minería de Quinchia es artesanal. La mayoría son pequeños mineros aproximadamente entre 800 y 1000 personas, llámese aluvión filón y barequeo. La minería filón es la que se hace sobre una roca, el aluvión se hace en terreno destapado y el barequeo en los ríos y quebradas. Estas personas, en su gran mayoría son trabajadores independientes y muy pocos cuentan con un seguro de vida o de salud, trabajan a la suerte, hoy no tal vez mañana si se les venga la montaña encima “Hoy tal vez no mañana si saco mas oro” expresión con la que finaliza más de uno su jornada de trabajo como Jorge Espinoza, quien se encarga de moler en la mina la Soledad y de excavar en su propia tierra esperando amanecer algún día con suerte y encontrar en su terreno una mina de oro y salir de la pobreza de un suelo dorado.

Ya han pasado un poco más de 80 minutos, los pies casi ni se sienten, la moto se detiene, pero no se ve nada. “Ahora hay que caminar, esta es la mina de Miraflores, hágale ahí pa´ bajo”. Dice Juan Carlos.

Con palo en mano y al estilo desafío se empieza a descender, de fondo el sonido de un rio y las hojas de los arboles que se balancean con el viento, desde el camino ya empiezan a resurgir historias.

Olver Guapacha Clavijo vive en la vereda Juan Tapao con su esposa y sus 5 hijos. Inicialmente trabajaba agricultura pero ahora a sus 34 años es minero, tomó la decisión de ser  minero ya que pasaba por un problema económico muy duro, “me pagaban 60 mil pesos semanalmente y no me alcanzaba para mantener a mi familia es imposible vivir, lo hice por mis hijos”.

La vida de un minero en las entrañas de la tierra aparte del barro es la ilusión de sacar oro, su única compañía es un martillo, un cincel  y la ilusión siempre presente de encontrar buenas cantidades de oro.

Al llegar al socavón, se esperaría encontrar la gran empresa, una locación gigante y maquinaria de punta; pero la realidad es otra “Vivimos en pobreza gracias al estado, no hay ayudas para nosotros, los pequeños mineros,  cuando solicitamos un permiso y un titulo minero para explotar, nos toca  esperan 5 años o más, mientras que  las multinacionales llegan con sus permisos y títulos de un día para otro ¿esto cómo se llama?” dice Roberto Lema.

¿Cómo se llama esto?, aun no está claro, ni la Alcaldía de Quinchia tiene conocimiento de los trámites de las multinacionales, no hay papeles, no hay registros;  “Me vas a preguntar  cosas de las minas de las cuales yo tengo desconocimiento, sobre las multinacionales como la Anglogold Ashanti, solo sé que ellos venían a pasar algunos informes, pero no tienen permisos ni nada con la Alcaldía”  dice algo confundida y sin saber mucho de lo que habla Viviana Uribe directora de UMATA, oficina encargada sobre la agricultura y minas en el municipio.

MULTINACIONALES EN BUSCA DEL TESORO PERDIDO

Hace cuatro años la multinacional Anglogold Ashanti llego desde Sudáfrica y piso el suelo de Quinchia, con las mejores intenciones, progreso, ingresos, empleo, negocios; Con esta llegada se genera buen empleo, mas personas que excaven y hagan sus exploraciones, todo es un alboroto económico, pero cuando parte a su tierra natal, solo quedan los escombros, las huellas de retroexcavadoras y el terreno maltratado. Respecto a esto el presidente de la asociación minera La Soledad dice “El dinero que llega por parte de las multinacionales es para el estado y otra para los oportunistas que negociaron con ellos”

 “Revuelcan nuestra tierra y la dejan sin poderla trabajar” con tristeza expresa el minero Olver Guapacha.

Las minas en su interior. Se siente la presión de la tierras encima de los mineros

Cuando hay presencia de multinacionales, los habitantes se preocupan y empieza la batalla campal con el gobierno, se oponen a que extranjeros exploten lo que es de ellos a cambio de pocos beneficios, por esta razón cuando se sintieron los pasos agigantados de extranjeros hace cuatro años los mineros solicitaron al estado  hacer una reserva de sus tierras, el 21 de febrero del 2006, de 5027 hectáreas pedidas les declararon 585 hectáreas como zona de reserva, este proceso se llevo a cabo con pronunciamientos de campesinos, mineros e indígenas.

“Así nos cueste la vida nos hacemos respetar” dice Martin Siagama Presidente Consejo regional indígena de Pereira.  Las minas en Quinchia han sido ancestrales es aquí, en estas tierras, donde han vivido las comunidades indígenas hace muchos años, explotándolas artesanalmente por sus propios medios y protegiendo cada rincón de su madre tierra. La posición firme de los indígenas es no ceder.  “Es  riqueza nuestra, la multinacional Anglogold Ashanti negocio nuestras tierras sin avisarnos, para ser exploradas, no queremos que las multinacionales nos dejen en ruinas sin recursos, sin medio ambiente y desolados.” Concluye Siagama.

Al ver cómo iban a ser violados sus derechos las comunidades indígenas hicieron la denuncia para que salieran de exploración de su territorio, todavía se sigue la pelea ya que la tierra es sagrada para sus comunidades y no están dispuestos a permitir que otras personas toquen sus mina “nosotros vivimos de la madre naturaleza la tierra nos da todo, no autorizaremos que exploten nuestras minas que nos irrespeten como comunidad indígena nosotros hemos hecho mucha resistencia pero el estado viola nuestros derechos igual nos tratan de doblegar”. Concluye Martin Siagama

Implementos con los que trabajan los mineros en el municipio de Quinchia, sacandole el jugo por las presion de sus jefes

A esto, La Carder: “Si bien hay una población que tiene ascendencia indígena y tienen carnet indígena no están establecidos como resguardos no tiene porque existir conflicto con ellos al no tener tierras indígenas en Quinchia, al menos en el sector minero” dice el geólogo Gabriel Gonzales.

Según esto los indígenas de Quinchia ante el ministerio del interior no están establecidos como resguardo, por esta razón  las multinacionales no tienen porque preguntarles ni pedir permiso para explorar en sus tierras, las tierras indígenas que por muchos años han protegido y creen propia.

Al preguntar al geólogo de la Carder por la multinacional Anglogold Ashanti  afirma que todo fue muy legal y transparente, que no hubo conflicto de ningún tipo, ayudaron mucho a la comunidad y hace 6 meses salieron del país. Un funcionario más del estado sin memoria, sin ganas de recordar ni traer a colación los conflictos mencionados antes.

 “En este momento no hay personas de la multinacional, ellos se fueron, que no encontraron nada, es que ellos buscan oro en cantidades y supuestamente aquí no hay” afirma Gregorio Bueno, representante legal de la mina de Miraflores.

La multinacional se marcho, con algunas muestras y proyectos. También las carreteras quedaron igual y los mineros siguen en las mismas condiciones.

El tesoro perdido que buscaban, no se encontraba en Quinchia

DATO CURIOSO

En este momento hay 100 jóvenes estudiando joyería en el Sena, el gobierno está apoyando a los jóvenes para que sigan haciendo el trabajo de la minería en su municipio. Se envió un proyecto a Bogotá para empezar a hacer joyas y crear microempresa con los pequeños mineros. Quinchia está a la espera de que algún funcionario del gobierno en Bogotá quiera descubrir de que se trata el proyecto.