Quinchía tiene una mina en contienda política

La minería, un tema cada vez más complejo, debería ser prioridad para los siete aspirantes a la Alcaldía. Explotación de minerales podría dejar enormes recursos por regalías. El MIO y el PIN, del encarcelado ex congresista Juan Carlos Martínez, hace presencia en el municipio apoyando a dos candidatos. Tres ex alcaldes quieren repetir.

 

Por: Karem Valencia Vélez – kajutobi@hotmail.com

        Erika Valencia Toro –   ercuya_123@hotmail.com

Declarado como el municipio más bello de Risaralda en 1986, Quinchía es recordada por sus complicaciones de orden público: aquella época invadida por el EPL (Ejército Popular de Liberación) a finales de los ochenta y hasta mediados del 2000.

Panorámica del municipio de Quinchía

Además también por haber sido víctima de las detenciones masivas, en particular la Operación Libertad, que el 28 de septiembre de 2003, bajo la sindicación de ser supuestos colaboradores del EPL, dejó tras las rejas a más de 120 personas, la gran mayoría inocentes.

Este municipio risaraldense, de aproximadamente 31.996 habitantes, basa su economía en la producción agrícola y de panela, además de la minería. Es un punto estratégico del país lleno de riquezas naturales.

Por primera vez aspiran a la Alcaldía siete candidatos que además de concentrarse en su campañas, unos más que otros, buscan hacer relucir los errores de sus contrincantes y adoptar responsabilidades que según ellos solo les corresponden a sí mismos.

Candidatos a la Alcaldía de Quinchía

Según los comentarios, apoyados por sospechosos amigos políticos y poca claridad en el origen del dinero de las campañas introducen al quinchiano en el debate de la desconfianza y, en algunos casos, del miedo.

Este es un repaso del perfil de los candidatos a la Alcaldía, de acuerdo con la percepción de la ciudadanía:

 

Jonn Jairo Baena Arce

Administrador Público, ex Concejal, ex director del INDER, licenciado en educación y desarrollo comunitario de la Universidad Tecnológica de Pereira. Y ahora candidato por el  MIO (Movimiento de Inclusión y Oportunidades), el mismo partido creado por el detenido ex congresista Juan Carlos Martínez.

Jonn Jairo Baena Arce candidato a la Alcaldía de Quinchía

Baena asegura que hay que aumentar la producción en cacao, café “si se aumenta eso, se mejora vivienda, vías, entre otros”. En su plan considera que la mayor inversión es hacia el campo, y por ende hay que aprender a producir.

Franklin de Jesús Restrepo Trejos, habitante de Quinchía y vicepresidente del colegio de árbitros de futbol de la localidad, dice: “este señor fue gerente del INDER hace tres años… le quedó duro administrar como gerente el INDER, ahora qué va a ser capaz de administrar, no tiene la capacidad suficiente para administrar un pueblo y por un movimiento que ni lo conocemos, ni tenemos representatividad a nivel nacional”.

En el 2008 fue nombrado gerente del INDER, donde su gestión ha sido objeto de  críticas. Baena atribuye la responsabilidad al ex alcalde y ahora jefe de campaña de Trejos, George Uribe, el cual según él desmontó la sobretasa deportiva dejando al INDER sin recursos, aparte de dejar las instalaciones en mal estado.

Trejos argumenta que tras la ausencia de la tasa deportiva se pueden gestionar los recursos con las multinacionales mineras, además con Coldeportes.

Carlos*, un habitante de Quinchía con alto conocimiento en política, dice “Eso no es disculpa, la sobretasa no puede ser la única estrategia de opción de apoyo al deporte del pueblo […] hay empresas que patrocinan eventos […] para mí fue un poquitico de falta de gestión”.

Baena ha sido cuestionado por no haber desarrollado correctamente su papel como gerente del INDER, según habitantes del municipio

Por otro lado, el financiamiento de su campaña está lleno de interrogantes. Al preguntarle al candidato cuánto valía su campaña dijo: “no se puede cuantificar. No. No… Usted tiene que rendir unos informes al Consejo electoral, yo decirle a usted que mi campaña va a costar X o Y plata  y después voy a rendir un informe al Consejo electoral sobre X o Y plata sería un irresponsable”. Sin embargo, al insistirle sobre cuánto ha gastado hasta  ahora en la campaña dijo: “yo no le voy a cuantificar, porque en estos momentos no sé”.

Sobre la financiación de los gastos que han surgido hasta ahora solo respondió que de unos amigos y se negó rotundamente a decir quiénes eran. Su jefe de campaña guardó silencio por más de 10 segundos y no quiso responder la misma pregunta.

Roberto Lema,  representante de la Federación Nacional de la Pequeña Minería y de  FENAPICOL (Federación Nacional de Apicultores de Colombia), comenta “es el pupilo aquí en Quinchía de Octavio Carmona […] entonces hay un antecedente que uno no se olvida”. No solo las personas del pueblo critican este apoyo político, también algunos candidatos, los cuales abiertamente más que criticar a Baena critican a Carmona. Este  lo sabe y manifiesta “Es que Octavio es bueno para ellos cuando él los ayuda a llevarlos a ellos a la alcaldía”. Asegurando que este ayudó a llegar a  la alcaldía a Ernesto Gómez, Gildardo Trejos, Gorge Uribe, Marta Mosquera y a la actual alcaldesa de Quinchía Alicia Palacio, la cual fue suspendida por la Procuraduría por inconsistencias en contratación pública.

El representante legal de la Cooperativa de Paneleros  de Quinchía, Antonio Arce, también  afirma “Carmona ha apoyado a todos los alcaldes que ha habido acá en Quinchía,  sino que los alcaldes se suben allá y le dan la espalda”.

Gildardo Trejos Vélez

Abogado, ex alcalde de Quinchía 2001 – 2003, y ahora candidato a la Alcaldía por el partido Liberal, apoyado políticamente por George Uribe, también ex alcalde de Quinchía, el cual es ahora su jefe de campaña y por Diego Patiño (ex representante a la Cámara y dos veces Gobernador de Risaralda y con algunos antecedentes). Según Trejos, él financia su campaña con sus propios recursos. Esta tiene un valor entre 60 y 70 millones de pesos aproximadamente.

Gildardo Trejos. Candidato a la Alcaldía de Quinchía, por el partido Liberal

Es recordado porque en septiembre del 2003, cuando era Alcalde y George Uribe candidato a la Alcaldía, fueron capturados en la Operación libertad, pagando dos años de prisión. Según Uribe “la Fiscalía en su resolución final tumbó todos los testigos y prácticamente manifestó que fue un concierto para delinquir del señor Ernesto Gómez (actual candidato a la alcaldía por el PIN) […] para él ser alcalde”.

El plan de gobierno del candidato liberal va orientado hacia tres ejes principales: la reorganización administrativa del municipio, la reorganización de la UMATA y brindar viabilidad a los proyectos productivos.

Franklin de Jesús describe a Gildardo cuando era alcalde: “era muy arrogante, era de las personas que se montaban en una caballo, y los escoltas atrás en una camioneta, y haciendo mala cara, y tirándole el caballo a la gente, eso no representa bien a un pueblo”

Rodrigo Lema dice que no tuvo la misma actitud, “la misma humildad, ni mismo carisma que tuvo en la campaña”. Agrega que Trejos trabaja con la trasnacional Anglogold Ashanti, una compañía con un lado oscuro y que pretende explotar oro en Quinchía (El lado oscuro de Anglogold Ashanti).

Quinchía, municipio codiciado por las multinacionales para explotar el oro en sus minas.

Al hablar de los demás candidatos a los cuales llama amigos, Trejos expresa: “Yo tengo más experiencia que ellos, claro, es evidente. Que yo he demostrado resultados, es evidente […] cualquiera de ellos es un ensayo.”

 Ernesto Gómez Espinosa

Ex alcalde por el partido de Unidad Liberal del municipio de Quinchía 1995 – 1997, y actualmente  candidato a la alcaldía por el partido PIN (Partido de Integración Nacional). Apoyado por el senador del PIN Carlos Arturo Quintero, quien el 28 de agosto donó los tres televisores que se rifaron entre los asistentes a una reunión política. Según Ernesto Gómez su campaña vale 20 millones de pesos. El PIN es el partido del polémico y detenido ex congresista Juan Carlos Martínez.

Ernesto Gómez, candidato por el partido del PIN

Gómez, junto con Neuridio Vinasco y William Batero, aspiraban a ser candidatos a la alcaldía por el partido de la U. En mayo del presente año se decidió el mecanismo de escogencia del candidato en un acto público en el teatro municipal de Quinchía, donde cada uno de los precandidatos juró ante aproximadamente 500 personas unir esfuerzos al ganador.

El mecanismo fue una encuesta la cual fue realizada por  el Grupo de Investigación Multivariado, GIEM, de la Universidad Tecnológica de Pereira, la cual arrojó como ganador a Vinasco. Gómez incumplió su palabra y buscó el aval por otro partido.

Carlos* afirma “es histórico en Quinchia, siempre el que pierde una consulta se va para otro bando o arma su propio toldo político”, agregando que si Neuridio hubiera perdido habría procedido igual.

En el 2000, Gómez Espinosa fue secuestrado por la guerrilla. Héctor*, fuente cercana al candidato, manifestó que otro candidato fue el responsable de esto. Agregó que la guerrilla le dijo a Gómez “usted no tiene problema con nosotros, usted está aquí unos diítas, es una cuestión política, pero usted tranquilo que no le va a  pasar nada, y lo soltaron faltando dos días para las elecciones”.

Ante los rumores por supuesto apoyo paramilitar a su campaña se defiende asegurando que transita libremente, sin importar la hora, por zonas guerrilleras, lo cual según él no podría hacerlo si tuviera relación con este grupo armado.

Para Rodrigo Lema, Ernesto Gómez en la parte social no fue muy comprometido. “Nunca pudimos contar con su apoyo, su trabajo fue al servicio de obras de cemento, y un municipio no es de obras de cemento”.

Neuridio Vinasco Marín

Ex alcalde, economista industrial de la Universidad Católica Popular de Risaralda (hoy UCP) y tiene especializaciones en Gerencia en sistema de salud en la Universidad Tecnológica de Pereira, alta gerencia y desarrollo deportivo en la Fundación Universitaria del Área Andina., y ahora candidato  a la alcaldía del municipio de Quinchía por el partido de la U (Partido Social de Unidad Nacional).

Neuridio Vinasco Marín, canditado por el partido de la U.

Reconocido ante los quinchianos por el éxito de la gestión en recursos para el hospital Nazareth y así mismo la buena gerencia que hizo del mismo durante la alcaldía de Gildardo Trejos. Vinasco no faltó ningún sábado de visitas cuando el Alcalde estuvo en la prisión y hasta le ayudaba económicamente para algunos de los gastos que tenía en la cárcel.

“Fue gestor del proyecto del hospital que hoy tenemos”, dice Lema. Sin embargo, Trejos alega que ese resultado está mal asignado, pues fue él quien gestionó la plata. George Alberto Uribe dice “uno coger un hospital con recursos es muy fácil, es muy fácil porque Gildardo Trejos le entregó recursos”.

 

Barney Antonio Ibarra Arias

Aspiró por primera vez a la alcaldía por el partido liberal en el periodo 2008 – 2011. Ahora se lanza como candidato  por Cambio Radical.

“Estamos ya en una época de conversaciones para definir una candidatura”, dijo Ibarra, quien vuelve a aspirar en Quinchía con más impulso para llegar a la Administración Municipal, pues en las pasadas elecciones perdió por 400 votos. Antonio Arce comenta que aunque ha escuchado que es buen candidato, no  ha tenido contacto con el gremio panelero.

Barney Ibarra, candidato por el partido de Cambio Radical.

“Que pecado de él, aaaaah el muchacho. Lo sacaron biche a una candidatura, y le subieron el ego de Alcalde, y se creyó que tiene los 5.000 votos”, comenta Baena, quien además cree que le falta humildad política.

Barney ha aspirado varias veces a la Alcaldía. “Tiene buen apoyo económico, primero lo apoya el candidato a la Gobernación Carlos Alberto Botero, un amigo que es el candidato al Concejo de Pereira Peterson  Lopera, y Octavio Restrepo, que es el dueño de la emisora romántica  FM del 91.1 de Quinchia, dice Gómez.

Elizabeth Taborda Guevara

Candidata a la alcaldía por el partido ASI (Alianza Social Indígena). Nacida en Quinchía. Es  abogada de profesión.

Según Horacio Ladino Bartolo, mejor conocido como “Crespo”,  aspirante al Concejo por el MIO, la candidata está presionando a los indígenas para que voten por ella: “cuando uno se crea como líder, pero no está dentro de lo que ellos dicen, uno no sirve”. Además califica como injusta “la manera como presionan las comunidades, las presionan diciendo; bueno, si ustedes se van a ir con otro candidato de otro partido les quitamos familias en acción, les quitamos la tercera edad, les quitamos el carnet, entonces esa presión es la que  a mí no me gusta”.

Elizabeth Taborda Guevara, candidata por el partido ASI

En una ocasión sacaron a la familia de este indígena de una vereda por su participación en el partido MIO. Según Horacio, a él y a su familia los sacaron del censo poblacional indígena, pero manifiesta que se siente orgulloso: “ante el ministerio del Interior yo estoy reconocido como indígena”. Para pertenecer al censo tendría que estar apoyando a la candidata Elizabeth, pero esto para él es “una manipulación”. “Le dicen a la comunidad que si usted no va al desfile de la candidata, aténgase a las consecuencias”.

El nuevo que no deja huella en la política

Jairo de Jesús Peláez Trejos es el candidato aspirante a la alcaldía por el movimiento AICO (Movimiento  de Autoridades Indígenas de Colombia). Casi nadie lo conoce, ni siquiera las personas más cercanas al campo político del municipio. Hector* afirma que apenas lo conoció hace veinte días y opina  que esta participación política es más por una necesidad de ser reconocido.

La venta de panela al aire libre en la plaza, o en una oficina; así como hace Antonio Arce

El representante de los paneleros, Antonio Arce, opina que son personas que “están y desapareven del pueblo”. Llegan a la política pero no se les ve el interés. Partidos como AICO no tienen tanta representatividad en este municipio.

El tema minero: punto clave

¿Aprueba o desaprueba las trasnacionales mineras en Quinchía?, ¿respalda la colaboración económica de estas empresas?,  ¿respalda la exploración o la explotación? Son preguntas para cuyas respuestas los candidatos dan sus argumentos, que aunque diferentes coinciden en que solo apoyarían una exploración del subsuelo, excepto el candidato por  el partido Liberal, el cual apoya la explotación, lo que aviva más el rumor sobre que recibe ayuda económica por parte del sector minero.

La obra que se lleva a cabo empezando la plaza con el cambio de redes y acueductos de alcaltarillados

El representante de la Federación Nacional de la Pequeña Minería y de  FENAPICOL (Federación Nacional de Apicultores de Colombia), Roberto Lema, dice que la mayoría de su gremio está apoyando al candidato por el partido Cambio Radical Barney Ibarra, aunque  inicialmente este grupo pensó en la representante indígena Elizabeth Taborda, pero dice: “lamentablemente en un comunicado que ella sacó de su programa de gobierno, manifestó que había que hacer acercamiento a las transnacionales para traer programas sociales al municipio”.

Lema dice que partidos como la U o el Liberal, “los que hoy tienen el poder, han estado más al servicio del monopolio que de la pequeña población”. Él  está en desacuerdo con las multinacionales ya que las considera parte de ese monopolio.

Proyecto que gestiona Alcandesa, Alicia Palacio

El jefe de campaña de Gildardo Trejos, Jorge Uribe, deja en claro que apoyan la minería social y ambientalmente responsable: “nosotros las apoyamos porque ya vivimos el debate; yo siendo alcalde viví el debate del sí y del no […] donde  ciertos sectores no querían pero que al final se dieron cuenta de que era una inversión benéfica para el municipio. Además porque lo que están haciendo no es explotación, es exploración […] están generando 700 empleos… están moviendo toda una economía local”.

Jorge Uribe agrega que el tema de la minería ahora en temporada electoral se presta para  fines políticos, como en el caso del candidato de la U, Neuridio Vinasco, que según él realizó un foro el día 10 de septiembre con el fin de conseguir votos, afirmando pues de que este es un tema coyuntural y de momento ya que cuando pasan las elecciones estos se  olvidan del tema.

Para el candidato por el partido Liberal, Gildardo Trejos, “las multinacionales que hacen presencia han cumplido con los requisitos, aunque el Alcalde puede ejercer control, vigilancia”. Además, para él, la labor que en estos momentos hacen es de “exploración y posteriormente si es rentable para ellos harán explotación, con responsabilidad social y ambiental”. Trejos apoya a las multinacionales.

Jonn Jairo Baena Arce, candidato por el partido MIO, dejó claro que no importa lo que las personas piensen, cuando es rentable para el Estado la explotación de recursos, esta se lleva a cabo: “el Estado es el que da los permisos […] si ellos vienen y hacen su exploración, si hay oro o lo que están buscando y para ellos es rentable y para el Estado es rentable, pues lo van a hacer, piensen lo que piensen nuestros campesinos, nuestros dirigentes políticos… si hay petróleo lo sacan, si hay cobalto lo sacan, si hay oro lo sacan”. Deja claro que él no apoya a ninguna empresa minera. Según él, solo apoya a su pueblo.

Dice Baena sobre el valor economico de la campaña; “Y no se puede cuantificar, no, y no”

El candidato por el PIN, Ernesto Gómez, aunque no deja claro si apoya a las trasnacionales mineras, sí se evidencia su agrado por ellas: “que entren no es problema, el problema es que no los dejen hacer lo que ellos quieran […] hay que anotar que las regiones donde están trabajando estos mineros está progresando mucho […] las escuelas se las tienen bonitas, les están colaborando a la gente… hasta lo escenarios deportivos los tienen iluminados”.  Agrega  “lo que se haga bien hay que apoyarlo, desde que venga  a favor de Quinchia”.  Es clave  anotar que el presidente de los mineros, Gregorio Bueno, apoya  a este candidato, además de aspirar al Concejo por este mismo partido.

*Las fuentes pidieron reserva de su identidad

Porce II, un río de controversias

Por: Jennifer Castaño González

jennytennis_14@hotmail.com


En el año 1990 se propuso un plan de expansión eléctrica en Colombia, donde se evaluaron posibles proyectos de desarrollo hidroeléctrico para el país. El único que fue propuesto para Antioquia fue Porce II, una planta hidroeléctrica que supliría la demanda  eléctrica del sistema de las Empresas Públicas de Medellín y del sistema nacional interconectado

La central Porce II está compuesta de un embalse con una capacidad total de 149,37 millones de metros cúbicos, su mayor fuente de alimentación es el río Porce, el cual nace en el Alto de Minas, al sur de Medellín. La central se ubicación es de 120 kilómetros al nordeste de Antioquia, en la vía que conduce a las poblaciones de Amalfi y Anorí.

Para la realización de  este proyecto “consideramos por primera vez la posibilidad de incluir un estudio arqueológico en el área de influencia del mismo con el fin de determinar la existencia de vestigios arqueológicos y establecer así el posible impacto que las obras podrían causar en bienes materiales, considerados patrimonio histórico y cultural de la nación”, afirmó Dahiana Giraldo, ingeniera ambiental, encargada de las gestiones ambientales en EPM.

Alcances del estudio arqueológico

La empresa que conducía al desarrollo del sector eléctrico colombiano (ISA), intentó anexar dentro del proyecto la valoración del impacto arqueológico dentro de los aspectos a considerar en la gestión ambiental del sector eléctrico. ISA pretendía incluir una política a favor de la protección ambiental y arqueológica del sector en el que se iba a construir la central, sin embargo no existía un régimen estatal sobre las estrategias de amparo del patrimonio, en proyectos de desarrollo de infraestructura. Queda a salvo los derechos de la nación sobre los monumentos históricos, objetos y cosas de interés arqueológico, según la ley 164 del año 1959.

Para Juan Guillermo Restrepo, ingeniero ambiental de Ingeominas, EPM debía evaluar la pérdida del patrimonio arqueológico, realizando un estudio en el área de Porce II en el que debían determinar el impacto, cuáles iban a ser sus alcances, quién debería responder por la pérdida del patrimonio nacional, entre otros aspectos que eran indispensables calcular a la hora de desarrollar el proyecto hidroeléctrico.

Como resultado del análisis a la zona del proyecto en el que participaron funcionarios de EPM, abogados, especialistas en gestión ambiental y antropólogos de la universidad de Antioquia, la empresa se comprometió en diseñar una estrategia para prevenir, evitar, mitigar el impacto y lograr proteger el patrimonio Arqueológico en Porce II

“Desarrollar el estudio entonces pretendía superar una visión localista o de lugar y aprender a administrar y utilizar los recursos a los que se tenían acceso”, expone Juan Guillermo. Lo que se pretendía  lograr con los estudios arqueológicos aparte de tener la certeza de no estar perjudicando el patrimonio nacional, era también usar esos recursos y generar una producción de ellos para beneficios de la central.

Mediante el análisis arqueológico de los lugares y del material hallado en ellos, se deduce que en el siglo XVI la región fue habitada por diversas comunidades, desde las que vivían de la caza y la recolección de recursos de los bosques hasta sociedades más avanzadas que se suplían de la agricultura y el oro que extraían del río Porce.

Desarrollo de la central

A causa de la cobertura vegetal que se generaba por el crecimiento de las aguas represadas, se pretendía buscar un método confiable para identificar los sitios que tenían la remota posibilidad de hacer hallazgos, así que sometieron el terreno a prueba, lo que permitió conocer los lugares donde hubo actividad humana en el pasado precolombino. Luego de realizar este análisis profundo, se dio paso a la construcción de la central, y se inició la obra, que había sido sometida a estudios arqueológicos y antropológicos.

Se estipularon tres meses para el trabajo de campo y los hallazgos, pero estos meses fueron insuficientes, porque no había casi vías de acceso, no se tuvieron en cuenta los 120 kilómetros cuadrados de área, la exuberancia de la vegetación y la falta de puentes sobre el río. EPM para este tiempo ya tenía comprado más del 90% de los terrenos de la zona y se había dejado su uso agropecuario tradicional.

“Los trabajadores que vivían de las minas de oro, la pesca y demás actividades  cercanas la central pedían una indemnización o un empleo, para tener la certeza de que no se quedarían desempleados y sin dinero con que subsistir”, afirma Mássimo Milone, habitante de Amalfi y quien comenta que la central además de suplir la demanda eléctrica es una fuente de contaminación y dolores de cabeza para muchos, ya que el río Porce por sus aguas represadas suele contaminarse mucho y producir enfermedades en los sujetos que viven en los municipios cercanos.

Según la ingeniera Giraldo, “cuando los trabajadores de las minas de oro, los pescadores, y agricultores se enteraron que EPM estaba indemnizando a los obreros o los estaba vinculando al proyecto de Porce II, para suplir esa pérdida, muchos que no vivían cerca a la represa o que no vivían de esto, se fueron a instalar allá con sus familia sólo para recibir un beneficio que no les correspondía”.

Los obreros buscaban beneficios en la construcción de la nueva central, así que las EPM luego de realizar un estudio, habló con la gente y llegaron a diversos acuerdos, sin embargo esos acuerdos se ensamblaron sobre los datos que recogió EPM, que no eran totalmente reales. La falta de conocimiento por parte de los mineros sobre lo que se iba a construir en esa zona generó un fuerte problema de orden público

“Asesinaban  gente y nadie tenía datos precisos de quién o porque había sido. Para esta época comenzaron a llegar personas que decían trabajar para EPM a tomarles entrevistas a los mineros, a lo que los mineros tenían total desconfianza por los hechos que se venían presentando. Cómo consecuencia de la falta de información muchas personas fueron desalojadas de sus tierras sin recibir nada a cambio, porque debido a que no se dio un consentimiento informado a toda la comunidad no aparecían en la base de datos EPM”, expresa Giraldo.

Debido al conflicto que se generó en el proyecto Porce II, la minería con dragueros, barequeros y hasta las retroexcavadoras se estancó, ya que culturalmente se tenían periodos de trabajo según el clima, pero con la hidroeléctrica se complicaba el trabajo de los obreros, porque se presentaban subidas inoportunas de agua que es generada por la represa en su proceso de producción de energía. Anteriormente, el invierno  servía para utilizar las herramientas fabricadas en verano, todo ese cronograma se acabó con la hidroeléctrica, apunta George Antía, ingeniero ambiental.

Pero según la ingeniera Giraldo otra causa fueron las enfermedades endémicas: “es natural que a una comunidad que es relativamente pequeña, lleguen obreros de afuera, muchos con enfermedades ajenas a la región y luego se quedan allí, Esta es una región tropical que presenta enfermedades graves como la malaria”.

Desde ya, están previstos los beneficios ya con la experiencia de Porce II, se tendrán muy en cuenta cada uno de los errores anteriores para no recaer en ellos, se mejoraran las condiciones de vida, los ingresos, la salud, se informará bien sobre el proyecto. En la operación a proyectos futuros, esperamos cumplir con las expectativas de los ciudadanos, tenemos que mejorar en relación con el proyecto Porce II, para lograr así unos mejores escenarios y unos mayores beneficios para las familias impactadas. Al comienzo del proyecto (Porce ll), EPM tuvo que lidiar con los grupos armado, ubicados por los alrededores la central, “No se tuvo un contacto directo, aunque hubo momentos en que hubo presencia en muchas de las reuniones de consentimiento informado y en varios procesos de información, consulta y concertación, la relación de EPM se hacía directamente con las comunidades impactadas, la parte elemental fue la transparencia y el cumplimiento, dado que si EPM cumplía los grupos armados no tenían por qué alarmarse por nada y mucho menos si sabían lo que se pretendía realizar en este terreno”, manifiesta Giraldo.

El ingeniero Antía  dice: “es una de las formas más antiecológicas que existen en el mundo, ya que el represamiento de un río forja cambios bruscos en el ecosistema, cambia la vida, el clima,  y la rutina de muchos animales”. Los impactos ambientales, arqueológicos y sociales que ha generado la central han sido muy notables mostrando que la central ha sido  parte de una fuente de energía, de enfermedades, y de deterioro al medio ambiente.

Lo anterior concreta los conflictos que se generaron alrededor de una central hidroeléctrica que buscaba el beneficio de una sociedad impactada, pero que sin embargo pesó más el daño ambiental y social que se generó durante su proceso de construcción y después de él, que los beneficios que pudiera brindar a un país.