Así se mueve el negocio de la cebolla en Pereira

En la cuenca media del rio Otún los habitantes sienten miedo al hablar sobre la Asociación de Cebolleros: “no escriba mi nombre”, dicen muchos. Directivas hablan del proyecto como la mejor manera de proteger intereses colectivos.

 Por: Unidad Investigativa 

traslacoladelarata@gmail.com

Risaralda es el tercer productor de cebolla larga más importante del país y el municipio que contribuye con el 88 por ciento de la producción es Pereira. El negocio mueve alrededor de 10 mil millones de pesos al año y es controlado por la Asociación de Cebolleros de Pereira: “tienen el negocio redondo (…) las plazas las tienen totalmente monopolizadas (…) y el campesino está sujeto a lo que ellos le impongan”, así lo cuenta Jorge*, agricultor independiente.

El surgimiento

La Asociación de Cebolleros de Pereira (Aceper) aparece registrada en la Cámara de Comercio el 20 de febrero de 2006, pero la organización viene de más atrás. Se tienen antecedentes, en el 2001, de una Asociación de Cebolleros y una Red de Seguridad de los Cebolleros. Dicha red fue autorizada por la secretaria de Gobierno municipal, en la alcaldía de Marta Elena Bedoya. En ese mismo año se da el surgimiento de grupos paramilitares en La Bella y La Florida, según informe de riesgo de la Defensoría del Pueblo,  “los grupos paramilitares, inicialmente se instalaron en la región como parte de la red de seguridad de una asociación de cebolleros que acababa de fundarse en la zona”.

En un principio el grupo que incursionó fue el Bloque Cacique Calarcá de las autodefensas, que extorsionó a los agricultores, paralelo a este, en la zona aparece el Bloque Central Bolívar y la ya mencionada Red de Seguridad de los Cebolleros con el fin de hacer frente a la inseguridad. Guillermo Castaño, presidente del Comité Permanente, se refiere a esto como “una operación paramilitar, (…) ellos (Bloque Cacique Calarcá) generan inseguridad en un núcleo y después de eso aparecen ellos (Bloque Central Bolívar) como los que van a garantizar la seguridad; la red de seguridad es la que da el amparo legal”.

“La gente que salía inicialmente al camino a interrogar al campesino que bajaba con el producto (cebolla) era gente armada y sí, prácticamente yo por lo que alcancé a percibir, me atrevería decir que sí fueron paramilitares”, afirma Jorge. En un comienzo se instalaron retenes en la zona, estos buscaban controlar el flujo de lo que entraba y salía en cuanto a producción agrícola. La revista Noche y Niebla, en su edición número 23 de 2002, relata que los grupos paramilitares en la zona eran apoyados por terratenientes y grandes productores de la región, “quienes los respaldaban como una red de seguridad para los cebolleros”, fuera de eso a los campesinos se les cobraba un impuesto de movilidad, eran intimidados y obligados “a pagar 500 pesos por arroba”.

Castaño describe que su finca quedaba en un punto estratégico, al lado de la vía en que confluyen las carreteras que vienen de La Bella y la de La Colonia. “Fueron a decirme que entregara la casa, (…) con el argumento de que para controlar la cebolla”. Los paramilitares no solo hicieron retenes, también buscaron puntos clave de vigilancia.

Frente a estos hechos, a la zona acudió el Comité Permanente y la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia, se hicieron las denuncias respectivas y la Fiscalía hizo presencia. Dejan de asesinar e intimidar personas y desaparece el Bloque Central Bolívar en el 2005, en últimas, la instalación de los grupos paramilitares, agrega Castaño, se da con el fin de obtener “el control militar y económico sobre la zona”.

En la actualidad, manifiesta Rosemberg Ramírez, gerente comercial de Aceper, los teléfonos de la asociación están interceptados, y “está bien que investiguen, si debemos alguna cosa por qué no nos judicializan”.

Lo que es anormal en un principio, se termina volviendo normal. Ahora “pasan revisando, no con tono amenazante como antes, sino que la gente ya se acostumbró y les guarda el miedo”, comenta Cesar*, habitante de la zona.

Cebolla con sabor a dinero

El gestor de la Asociación de Cebolleros de Pereira es Henry Álvarez. Jorge sostiene que “él fue quien armo la asociación, fue el que dijo venga organicemos los campesinos que la cebolla está muy barata”. En el 2006 la arroba de cebolla se cotizaba en las centrales mayoristas a 6 mil pesos, mil pesos por encima del costo de producción, pues producir una arroba de cebolla vale 5 mil pesos. Para efectos de esta investigación se buscó contactar a Henry Álvarez, pero no fue posible localizarlo.

Ramírez enuncia que el objetivo de la asociación “es sacar el producto al mejor precio”, para que así el cultivador tenga una buena calidad de vida. Antes de surgir la asociación, los precios de la cebolla fluctuaban bastante -muchas veces la cebolla se subía a 24.000 pesos pero otras veces bajaba a 2.000 pesos- menciona Camilo*, otro habitante de la zona, pero con la asociación se mantienen los “precios regulados”. El valor de la cebolla permanece estable de dos formas: la primera, controlando el área sembrada para así evitar que se produzca más cebolla de la que se puede vender, y la segunda, cuando hay sobreproducción se pica la cebolla. Para Gabriel Rúa, presidente de Aceper,  “es tratar de que a las plazas no se lleve tantísimo producto y se inunden, pues se baja el precio”.

En contraposición a esto, Jorge considera que los objetivos de la Asociación son “monopolizar el negocio, cuando digo monopolizar me refiero a absorber las plazas, el mercado y quedarse ellos con la producción de cebolla. Una vez eso se dé, téngalo por seguro que los pequeños y medianos productores vamos a desaparecer”.

Las reglas de la asociación, expone Rúa, no impiden que el agricultor trabaje a su manera, “nosotros lo que vigilamos mucho es que no se crezca la producción”. Para evitar la sobre producción, los pequeños y medianos productores redujeron en un 20 o 25 por ciento el área que sembraban, “qué pasó, a los pequeños nos obligaron, midieron para que bajara y cumplimos, los grandes antes sembraron más”, alega Alberto*, productor asociado.

La reducción del área sembrada ha llevado a que el pequeño y el mediano productor se estanquen, apenas sí se sostienen, pues la Asociación, asevera César, es la que decide “cuánta cebolla puede sembrar usted, qué área de su finca la puede cultivar usted en cebolla y son los que determinan el precio. La cebolla esta semana valió a tanto”. Respecto al precio de la arroba de cebolla, Ramírez asegura que es determinado por “la demanda del mercado, si hay mucha, toca favorable”.

En La Florida, La Bella y El Manzano hay un monocultivo: la cebolla larga. El volumen comercializado en la actualidad oscila entre 18.000 y 19.000 arrobas semanales que tienen un valor estimado en el mercado de 185 millones de pesos. Pero el valor de la arroba ($10.000 por arroba en junio del 2011) no es fijado de acuerdo con las condiciones del mercado. El precio es fijado por un comité de personas y Alberto dice que  “ahí están Henry Álvarez, Rosemberg Ramírez, son los dos que se encargan de eso, son los grandes productores y los encargados de la comercialización, o sea de manejar las plazas, lo que ellos llaman controlar las plazas, es un equipo grande, ahí está Julio Berto (Franco), son los que se encargan de manejar las plazas, controlar la entrada de piratas y fijar los precios”.

“La asociación brinda estabilidad (…) busca mejorar la calidad de vida del campesino, todo trabajador tiene su moto, deshipotecaron las fincas, tienen sus hijos estudiando”, reconoce Ramírez. Contrario a esto, Roberto*,  ex agricultor de cebolla, advierte que de la asociación  se “benefician unas personas, no todas. (…) Esas diez personas son de ahí mismo, de la gente que escogió él (Henry Álvarez), métase aquí y la junta directiva, venga usted, fulano es el Presidente de la junta, (…) eso es de ellos, eso no es de la comunidad”.

El monopolio

Rúa piensa que “la crítica que se le hace a la Asociación es una cosa tan ridícula, (…) si fuera tanto el monopolio entonces la gente que se está llevando el producto por otra parte quién le dice algo, (…) pueden llevar a donde quieran”. Por la misma línea, Ramírez declara que los productores “tienen libertad, si no quieren pertenecer a la asociación, listo firmen la carta de retiro y se van, (…) cada productor es libre de vender su producto donde quiera, la persona no está amarrada”.

En un principio se hizo un estudio de las plazas para determinar cuánta cebolla se vendía – dice el presidente de la Asociación-, luego en la zona la asociación se programó con “los productores, entonces nosotros sabemos que Mercasa se come mil arrobas de cebolla, por decir cualesquier cosa, entonces hacemos arrancar mil arrobas de cebolla para llevar para Mercasa”.

Frente a lo dicho por Rúa, el economista Juan Pablo Saldarriaga afirma que “ahí se están comportando como monopolio, (…) al comportarse como monopolio ellos ya pueden fijar precios, hay una demanda establecida, pero ellos pueden controlar vía precios o vía cantidades el mercado, entonces si ellos determinan las cantidades a vender, controlan el precio en el mercado, de tal forma para obtener un precio mucho más alto que aquel que tendrían si operaran bajo competencia perfecta”.

Paralelo a lo dicho por Rúa y Ramírez, Sonia Guzmán Vargas en su trabajo de grado, “Valoración de un sistema productivo agropecuario priorizado y su relación con los servicios eco sistémicos en cuenca del río Otún”, presentado a la Universidad Javeriana en marzo de 2010, describe que todos los productores de cebolla tienen un vínculo obligado con la Aceper y “es importante indicar que ningún productor, transportador o comercializador que no esté autorizado puede sacar cebolla de la zona. Los miembros de la Asociación indican que ellos se encargan del acopio y que la comercialización es responsabilidad de otros actores”.

Para Manuel*, miembro de la escuela campesina de agroecología, “el monopolio se maneja en esa junta directiva de la asociación”. Además asegura que el campesino que no participe de la asociación es bloqueado, “sale del mercado suciamente, no limpiamente, entonces todos tienen que hacerlo a través de la asociación”.

El productor que desee comercializar la cebolla de forma independiente lo puede hacer, pero la asociación al darse cuenta toma medidas. Roberto sostiene que “ellos salen a ver dónde está vendiendo y allá le caen, ellos con el viaje se hacen a un lado a vender también, a cómo está dando, él está dando a $5.000, póngala a $4.000. Ya lo pone a perder $1.000 pesos por arroba; no paga ponerse en ese trote”. Esta práctica no es nueva para la Asociación, pues en un principio –dicen los campesinos- con el fin de controlar la plaza de Pereira, Armenia, Chinchiná, Santa Rosa y Manizales, Henry Alvarez le compró la cebolla a los campesinos y la fue regalando de plaza en plaza con el fin de tomar el mercado.

Esas medidas, manifiesta Saldarriaga, son “prácticas de competencia desleal, el monopolista puede fijar, con el fin de excluir a sus rivales del mercado, precios mucho más bajos por un periodo de tiempo, de tal forma de capturar el mercado. Esas competencias no son usualmente legales”.

Esta situación –obedece a una dinámica caracterizada por el abandono de las obligaciones de las entidades político administrativas- y esto lleva expone Guillermo Gärtner, ex director del Observatorio de Convivencia de la UTP, a que “algunos sectores que están vinculados a la producción, a asumir ellos la propia defensa con todas las posibilidades de arbitrariedad y demás que ello representan, en el caso de la justicia privada”.

Cebolla y política

Aceper “está patrocinando a un trabajador para que sea candidato al Concejo de Pereira, Julio Berto Franco, es de allá de La Bella y lo tienen bien adiestrado. En este momento es el discípulo aventajado de Octavio Carmona”, relata César.

Franco hace parte del comité de personas que se encargan de la comercialización de la cebolla. Sobre el ex representante a la Cámara Carmona se puede mencionar que fue inhabilitado en el 2005 por celebración indebida de contratos superiores a 7 mil millones de pesos. Tanto Carmona como Franco apoyan la candidatura de exgobernador Carlos Alberto Botero a la gobernación de Risaralda (ver foto).

Para Guillermo Gärtner esto es “explicable dentro de las leyes de relación de la economía y de la política”. De la política porque representa los intereses de determinados grupos (la Asociación),  en este caso “los intereses económicos de los productores de cebolla para llegar y acceder a determinadas instancias de poder político”.

El candidato al Concejo de Pereira Julio Berto Franco (en la foto), precisa que su liderazgo va a ser “serio” y que en la cuenca media del río Otún hay “una asociación de cebolleros y hay personas que lógicamente no están de acuerdo con estar asociados y están por fuera de la asociación”, pero en su propuesta política, “caben todos, asociados y quienes no estén asociados, todo el mundo, sin color político, es un liderazgo serio, contundente y lo que quiero es trabajar por todas esas comunidades en general”.

“Ellos tienen un candidato al Concejo y aspiro que no gane”, afirma Roberto, como también aspira César a que esto tenga algún eco en los medios, pues “la situación de los pequeños y medianos productores es alarmante”.

 *Las fuentes pidieron reservar su nombre por seguridad

VIH / SIDA no discrimina

Por: Juliana Reina M.

nanali1993@hotmail.com

“El Paisa”, como muchos de sus amigos lo llaman, es un robusto hombre y de un aspecto normal, nacido en Antioquia, pero criado en Quindío. Nadie se podría imaginar que este vital hombre es portador del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que a su vez se produce la mortal enfermedad del SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).El paisa adquirió esta enfermedad por utilizar una jeringa infectada.

Esta enfermedad consiste en la pérdida gradual de las defensas del cuerpo, posibilitando la muerte por el contagio de cualquier enfermedad viral.

El Sida apareció a principios de los años 80, siendo los homosexuales los primeros contagiados. Hoy la enfermedad le arrebata la vida a millones de personas en todo el mundo, sin que exista cura. Hasta la fecha, casi treinta años después de su descubrimiento, han contraído esta infección unos 60 millones de personas; las personas actualmente infectadas suman más de 36 millones.

La tasa de nuevas infecciones por el VIH han disminuido en varios países, sin embargo, a nivel mundial, estas tendencias favorables quedan contrarrestadas, al menos en parte, por el incremento de las nuevas infecciones en otros países. Esto a nivel mundial.

En América Latina la epidemia se mantiene estable. La prevalencia regional del VIH es del 0,6% [0,5–0,7%]. Una de las principales causas en América Latina son los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, estos conforman la proporción más grande de las infecciones por el VIH. Su probabilidad de contraer el VIH es de una en tres.

Se estima que el 29% de los más de dos millones de latinoamericanos usuarios de drogas inyectables está infectado por el VIH.

Tal es el caso de Milena Pérez, una joven mujer de  22 años portadora del VIH quien contrajo esta enfermedad, a diferencia del “Paisa”, por su empleo como profesional del sexo. “Hace dos años empecé en el mundo de la prostitución por la falta de recursos económicos”, dice Milena.

El porcentaje de la población femenina que se dedica al comercio sexual en América Latina varía del 0,2% al 1,5%.

En Colombia los factores que influyen a contraer VIH son: las relaciones sexuales entre hombres, donde se ha observado recientemente una prevalencia del 10-18. Las relaciones sexuales remuneradas no protegidas constituyen otro factor fundamental.

Se notificaron 6.924 casos de VIH/Sida en el período 13 del año 2009 en Colombia, con una proporción de casos notificados de 15,38 por 100.000 habitantes; siendo Barranquilla el Distrito de mayor proporción (36,47 x 100000 Habitantes), seguido de Quindío (26,90 x 100.000 Hab), y Santa Marta (23,54 x 100.000 Hab).

Proporción de casos notificados de VIH, Sida y Muerte por Sida por 100000 habitantes, Colombia, 2009.

“Aumentan casos de portadores de VIH-Sida en Quindío, con 1.901 personas infectadas desde 1987”.

Aumentan los indices de Sida en el Quindío

Estos son algunos titulares que aparecieron en  la prensa nacional, reportando las incidencias de casos de portadores del VIH-Sida en el departamento más pequeño de Colombia.

Quindío, uno de los departamentos de Colombia con 534.552 habitantes, se encuentra ubicado en la región andina, su capital es Armenia la  cual tiene una mayor incidencia de personas infectadas por el VIH. “La incidencia ha venido aumentando”, dice Silvana Rubertone, jefe de epidemiologia en la Alcaldía de Armenia.

La ciudad del eje cafetero  con  menor relación de hogares versus número de infectados es  Armenia con  un infectado por cada 664 hogares.

Esta enfermedad no discrimina sexo, ni mucho menos edad. La población más afectada en Armenia la ciudad milagro, es de 15  a 49 años específicamente es población en edad productiva, económicamente activa.

En el municipio de Armenia el género masculino es el más afectado por el virus del Sida, a diferencia del género femenino, el cual no son tan elevadas las cifras.

Milena accedió a la prueba del VIH, y en aproximadamente dos horas descubrió que el virus de inmunodeficiencia humana se estaba apoderando de ella, nunca imaginó que algún día sería portadora del VIH, “fue duro pero lo fui superando” dice Milena.

“Solo pensaba que el Sida le daba a los maricas”, argumenta Milena. Hoy día todos los seres humanos son vulnerables a esta enfermedad. “Anteriormente decíamos que las cifras se enfocaban más en la población masculina, los trabajadores sexuales, homosexuales, el Sida ya no tiene población especifica nos afecta a todos por igual”, dice Silvana Rubertone.

Medidas de prevención

El 62 por ciento de las personas infectadas y tratadas en Quindío viven en Armenia. Las personas que son detectadas a tiempo pueden llevar un tratamiento y se puede hacer la enfermedad más llevadera, con demasiadas restricciones y cuidados, aunque la vida de estas personas no vuelva a ser la misma.

En 1995 la tasa de letalidad era de 8 muertes por cada 100 infectados, la cual aumentó en 1996 a 9.4 por cada 100. Desde este año se ha presentado una disminución progresiva, con algunos altibajos, que permite que hoy sólo se tengan 2 muertes por cada 100 enfermos.

Las principales causas por las cuales Armenia tenga una incidencia tan alta de personas infectadas por VIH/Sida “son por relaciones sexuales sin la protección requerida, cuando  tenemos relaciones sexuales bajo el efecto del alcohol, o sustancia psicoactivas, relación madre e hijo, contacto con fluidos no solo la sangre, el intercambio de jeringas, piercing, tatuajes en sitios donde no se utiliza una buena bioseguridad, semen y fluidos vaginales”, dice Silvana Rubertone.

Una de las causas por las cuales se transmite el virus del VIH/Sida, es la No protección por medio del condón al tener relaciones sexuales, Silvana Rubertone comenta respecto a esta conducta, que se debe más que todo, a la falta de comunicación, información y educación por parte de familiares y docentes hacia la población joven, ya que estos inician una vida sexual desde temprana edad, desconociendo diferentes métodos de planificación y utilización del condón.

Al tener relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol o sustancias psicoactivas se olvida el uso del condón ya que no se está con los cinco sentidos. Otra causa muy relevante y se presenta con frecuencia es el contagio  por medio del intercambio de jeringas.

El VIH es una enfermedad muy compleja no solo clínicamente sino por el gran impacto emocional y social que genera, provocando así lo que se llama estigma o discriminación, hoy día todavía a pesar que se conoce que esta enfermedad no es terminal, ni es una enfermedad mortal necesariamente, seguirá siendo el estigma. Una buena atención clínica es el 30% pero el 70% es el acompañamiento de la familia, En sí esta enfermedad hay que abordarla en colectivo en el que interviene tanto el grupo familiar, las instituciones y la misma comprensión que tiene la sociedad sobre el VIH/Sida.

“Con la empresa social del estado se han ido organizando actividades de prevención y promoción, los cuales están enfocados a disminuir comportamientos de riesgo y a promocionar la prueba del VIH, específicamente en la población joven. “Unidad amigable”  es un programa exclusivo para jóvenes, el cual pretende dar a conocer los derechos sexuales y reproductivos y adquirir atreves de las actividades  de prevención una sexualidad sana y responsable ya que los jóvenes están iniciando una vida sexual desde temprana edad”, comenta Silvana.



Irregularidades en el túnel de La Linea

Túnel que pierde sus horizontes

 

Por: Laura Tatiana Corrales Osorio

laura_jeple.l.lb@hotmail.com


Retrasos en la excavación del túnel de La Línea, equivalente al 42 por ciento, fueron anunciados  por Nelson Izaciga, contralor de infraestructura, lo cual afecta a todas las personas o entidades  que de algún modo se ven beneficiadas por la culminación de esta mega obra. Izaciga entregó  un comunicado a la prensa donde dice: “el Instituto Nacional de Vías (Invías) ha girado  317.000 millones de pesos a los contratistas Feluca y Collins, pero estos solo han ejecutado  obras por 138.00 millones de pesos. Es decir, que se detectó un faltante de 179.000 millones de  pesos, recursos sobre los que no existe una evidencia que demuestre que están en una cuenta o  en una fiducia”.

En enero del 2011 el contralor delegado de infraestructura realizó una visita a la obra,  acompañado por la interventoría, Invías y, por parte de la firma constructora, el gerente Carlos  Collins. En el recorrido la contraloría observa anomalías con lo que se ha entregado de obra  hasta la fecha y el dinero que se le dado al contratista. Su aporte no coincide con lo pactado en el proyecto, por eso solicita de manera inmediata una investigación de manera detallada.

Según lo adjuntó en el documento Conpes 3511, para el 31 de enero del 2011 se tendrían que haber ejecutado 2.464 metros y para febrero serían  3.080, de los cuales hasta este período solo se han entregado 1.057; esto indica un atraso, según los funcionarios.

El túnel de La Línea se encuentra situado entre los departamentos de Tolima (Cajamarca) y  Quindío (Calarcá). La firma que obtuvo la licitación para su construcción fue la Unión Temporal Segundo Centenario entre los integrantes de esta sociedad están: una empresa mexicana, dos españolas y 8 colombianas. Este proyecto cuenta con un túnel piloto que se realizó para la comprobación del terreno, una  vía de acceso al Quindío, la construcción del primer túnel unidireccional, la construcción de la segunda calzada Calarcá – Cajamarca, la construcción del segundo túnel unidireccional y la segunda calzada a Ibagué – Cajamarca. “Tendrá una longitud de aproximadamente 24 kilómetros y será diseñada para una velocidad de 60km”, afirma el ingeniero Germán Grajales, gerente de Grandes Proyectos de Invías.


 Con una inversión de 629 mil millones de pesos, el gobierno da inicio a la construcción la cual  mejorará el tránsito entre Ibagué y Armenia, también facilitará el acceso entre algunos  departamentos de Colombia.

“Esta obra es considerada como una de los más importantes del plan vial de Colombia, pues  hace parte de la conexión entre Bogotá y Buenaventura. La reducción del recorrido que nos  proporcionará el túnel beneficiará a los principales puertos del Pacífico, entre esos está  Buenaventura, el occidente de Venezuela, la Cuenca del Orinoco y los Llanos Orientales”, indica  el ingeniero Héctor Nieto, de Grandes proyectos de Invías.

La obra actualmente cuenta con problemas tanto administrativos, técnicos, de medio ambiente  y posterior a eso ha afectado a personas, comunidades, a las importaciones  y exportaciones del  país.

El agua turbia

Los habitantes de Calarcá, en el transcurso de los años, han anhelado que este proyecto se realice, pero ciertas fallas que se  han presentado a lo largo de su construcción, ha afectado de manera directa a los calarqueños. Ellos han presentado las quejas y piden a los responsables de la construcción del proyecto que se ponga más atención a la contaminación ocasionada a las quebradas que son el abastecimiento de sus comunidades.

Las aguas subterráneas de Calarcá  se captan a través del orificio que se hizo en la montaña en donde se construyó el túnel piloto. Este túnel tiene la caída hacia el pueblo, el caudal por el que se abastece el municipio es de aproximadamente 160 y 180 litros por segundo, esto se obtiene del río Santo Domingo, de la quebrada El Salado, la quebrada San Rafael y la quebrada El Naranjal.

“Como primer problema, el agua que salía contaminada de sólidos suspendidos y de algunos minerales era de 120 litros por segundo, ocasionando que un acueducto de la vereda La Gata se secara por el agua que de alguna manera se escurre por un desagüe que se hizo, con esto se tuvo serias complicaciones, ya que la vereda se quedó sin agua. El otro problema es que el agua que es extraída por el túnel, más conocida por nosotros como el agua superficial o subterránea, era descargada en una quebrada la cual conducía hasta la quebrada San Rafael, como el líquido llegaba tan cargado de sólidos suspendidos no se pudo volver a tratar, es decir no se pudo volver a meter al acueducto y solo se logra trabajar hasta el momento con el río  Santo Domingo”, expresa Asdrúbal Suárez Arias, interventor de proyectos.

El consorcio del túnel implementó a Calarcá dos sedimentadores, pero el alto grado de la carga de material hizo que estos no dieran abasto para purificar o remover el 80% de los suspendidos totales. Cuando los trabajadores hacen las remociones del material de excavación, algunos residuos se les quedan en la ladera y cuando se presentan las lluvias, el agua por efecto normal de la gravedad se lleva todo ese sólido suspendido y lo arroja en estas quebradas que llegan al río Santo Domingo.

“El túnel, aunque bien ha sido de mucha espera para nosotros, ha sido el principal motor de las pérdidas para nuestra comunidad, pues esta es la fuente para abastecer nuestras necesidades tanto para comer, para arreglar nuestras cosas y sobre todo para entrar dinero a nuestros hogares, pues nosotros lavamos carros ahí, es nuestro modo de vivir y ya no lo podemos hacer con esto que nos ha causado el túnel”, dice María Rosalba Garzón, habitante de la vereda La Virgen Negra.

Por parte de la empresa Multipropósito se tienen cuatro fuentes hídricas de la cuales se toma el agua para el acueducto. Desde el año 2005 informan que dejaron de tomar agua de la quebrada El Salado, que es la que afecta directamente por las obras de excavación del túnel y continúan tomando de las 3 fuentes hídricas con las que cuentan, que nunca han tenido ningún tipo de problema con la cantidad ni con la calidad. Han podido suministrar con todas las condiciones de calidad el agua del municipio.


 Por parte de la Corporación Regional Autónoma del Quindío (CRQ) sí se manifiesta que existen  algunos impactos de orden ambiental sobre la quebrada El Salado, afluente de la quebrada La  Gata, que en algunas oportunidades los sistemas de tratamiento que ha implementado la unión  temporal no han tenido la suficiente eficiencia para remover la carga contaminante de acuerdo  a las exigencias de la normatividad ambiental, además se les ha hecho el requerimiento en cada  uno de  los casos, comentan.

Los habitantes de La Virgen Negra temen que sus hogares sean tapados por los derrumbes que  les está ocasionando esta mega obra y se comparan con la catástrofe que hubo en La Giralda,  Antioquia, para ellos su fin será igual o parecido a este. Pese a esto piden a los contratistas que  compren sus terrenos, para ellos trasladarse a lugares mejores pero sus súplicas no son  escuchadas.

“Cuando hicimos la visita se habló con las personas de la interventoría y con el constructor sobre la problemática de los habitantes de La virgen negra. Ellos nos dieron la explicación y dentro del contrato nunca se especificó esa posibilidad de comprar esos terrenos y por eso a ellos se les estaba imposibilitando”, señala Luz María Arbeláez, ex gerente regional de la Contraloría en el Quindío.

Es de general impacto para un municipio llevar casi 6 años sin servicios de aquellas fuentes tan importantes que son generadoras de agua como La Gata y la quebrada El Salado, por falta de chequeos y de iniciativas ante las fallas presentadas. Como lo afirma Néstor Jaime, “No se está ejecutando el plan de manejo ambiental y una pregunta valida es ¿Qué está pasando?, ¿Dónde están los 60 mil millones de pesos que supuestamente se están utilizando para prevenir que todo esto suceda. El primer responsable es el instituto nacional de vía, el consorcio Conlínea y la unión temporal segundo centenario. No están cumpliendo y nos están engañando”.

Fallas técnicas, mal manejo de los tiempos pactados a entregas de trabajo realizado, inseguridad presentada en terrenos de construcción y posibles efectos causados por los inviernos son algunos motivos por los cuales el proyecto tiene contrariedades entre los dineros que se le suministraron a el contratista con lo que se ha producido hasta la fecha.

El túnel de la línea atraviesa una etapa de verificaciones, de sustentación y aclaración sobre presuntos atrasos que se han presentado, por ende todos los que están a sus alrededores y que de alguna manera se benefician positiva y negativamente aspiran  que este mega proyecto, uno de los más importantes de Colombia  anhelado desde el año1930 sea culminado con satisfacción y en el plazo que fue estipulado por la firma Unión Temporal Segundo Centenario.