Transporte pirata: ¿un mal necesario o una mafia sin control?

La problemática del transporte pirata azota la población de Cali y sus municipios aledaños. Por sólo $1500, viaje por toda la Sultana del Valle.

Por: Nicolás Arbeláez Castro 

El transporte informal o transporte pirata, ha existido en el país por un largo tiempo. Por ganar unos pesos de más y los pasajeros tener mayor comodidad, el transporte informal ha jugado un papel importante en  movilidad de personas en algunas ciudades del país. Medellín y Cali presentan un incremento considerable en los últimos años. La capital del Valle, se caracteriza por ser pionera y concentrar uno de los mayores puntos donde el transporte informal se impone a muchos de los medios de transporte acreditados para estar en funcionamiento. (Video relacionado)

Muchas delas personas que usan dicho servicio, están de acuerdo con su existencia. No obstante, algunos consideran que si ya se tienen establecidas unas empresas legales prestando el servicio, no es justo que el que quiera hoy día un poco más de ganancias, entre a participar de dicha mafia. En su gran mayoría los habitantes de Jamundí hacen uso del servicio. Este último es un municipio limitante con Cali y del cual es partícipe el noventa porciento del flujo vehicular proveniente del Sur del país. Y entre ese flujo, se encuentran los automotores relacionados con esta labor informal.

Sitio donde parquean usualmente los carros piratas en Jamundí.

Pero el corredor vial Cali – Jamundí, no es el único trayecto en la ciudad usado por los piratas. Existen cinco puntos en todo Cali que la Secretaría de Tránsito municipal ha detectado. Sectores como La Portada, Sameco, Alfonso López, vía a Palmira y en la Carrera 100 con calle 25, vía que conduce a Jamundí y a Puerto Tejada, respectivamente. De estos cinco puntos, el más crítico es este último, debido a que allí concluye el trayecto del Servicio de Transporte Masivo MIO, servicio cuestionado por algunos y visto con buenos ojos por otros.

Desacuerdo entre rivales

 

Empresas de transporte intermunicipal como TRANSUR y MONTEBELLO se libran la guerra del centavo día a día por brindar el mejor servicio de transporte entre Jamundí y Cali. Sin embargo, los últimos años se vienen quejando sobre la participación activa de los piratas. Sumado a esto, sus rutas habituales para recoger pasajeros, fueron modificadas por las obras del MIO, afectando considerablemente a los empleados de las empresas de transporte antes mencionadas.

En Cali este tipo de transporte, se ha convertido en un negocio que para muchos de los prestadores, aunque sea ilegal, deja buenas ganancias. Pero cada vez se suman más vehículos informales, lo cual hace que la competencia se haga sentir. Carlos Andrés Arboleda, supervisor del S-08, y supervisor de los guardas de tránsito de Cali, aclara según el último rastreo que “el consolidado total de procedimientos de transporte informal de enero a julio del año 2011, principalmente sobre el corredor vial Cali – Jamundí, fueron 706 vehículos de servicio particular y 129 vehículos de servicio público. Dando así 835 vehículos en total”, sin contar con los otros cuatro puntos en donde se ejerce dicha labor.

A medida que esta mafia va creciendo desmedidamente, muchas entidades se ven afectadas económicamente. Es el caso de “la Unión Temporal para el Sistema de Administración de la Ruta Cali-Buenaventura y Viceversa, UTCB, o consorcio Corredor del Pacífico SAS, en el que confluyen las empresas que tradicionalmente prestan el servicio de transporte de pasajeros por esa vía. En un cálculo tímido de los mismos afectados se estimó que sólo en dicha ruta la piratería produce un deterioro de 30% al 40% de los ingresos del consorcio, lo que significa unos $1.000 millones de merma al mes”, publicó el periódico El País (http://www.elpais.com.co/elpais/cali/cali-esta-sitiada-por-transporte-piratas) donde nombra a Cali, como “la ciudad más sitiada por la industria del transporte pirata”.

El secretario de tránsito de Jamundí Felipe Riso, comentó sobre las medidas que se han tomado para disminuir el trasporte informal en el trayecto Cali – Jamundí. “Una medida es  inmovilizar los vehículos”, y explica que “los vehículos se reconocen fácilmente ya que son automotores que fueron taxis y posteriormente fueron cambiados a servicio particular. Los cuales sólo tienen una ruta de salida, por esa ruta es por donde manejamos los operativos.” Asegura además que a pesar de que se hable de las bondades del servicio en la calle, “dicho transporte jamás podrás ser establecido como un medio de transporte legal”.

En el momento exacto de un viaje Jamundí - Cali.

Por otro lado los conductores de transporte informal no están de acuerdo con la forma como muchos habitantes los tildan. “No estamos de acuerdo con que nos traten a la hora de hacernos un parte, como si fuéramos delincuentes. Sabemos que lo que hacemos puede afectar a algunos, pero lo hacemos por subsistir y sacar adelante a nuestras familias, lo hacemos por necesidad”, aclara uno de los integrantes de la hoy llamada mafia del trasporte informal. Las multas para dichos vehículos oscilan entre los quinientos y ochocientos mil pesos por cada retención del carro. En las primeras dos retenciones del vehículo se le imparte una sanción de veinte días en los patios y por tercera vez, la sanción aumenta a cuarenta días, aclarando que los vehículos que se manejan para esta labor deben ser chatarrizados por cumplir su ciclo de uso.

¿Cómo funciona el sistema?

 

Generalmente los vehículos utilizados para esta labor son automóviles. Aunque también se ha conocido casos de camionetas y hasta microbuses. Consta en llenar el cupo establecido. Por cada pasajero se cobra una tarifa de $1500 en el área urbana, y desde Cali a los municipios aledaños como Yumbo, Palmira o Jamundí, una tarifa de $2500. Muchos de los pasajeros ya conocen los puntos y saben que siempre habrá un pirata aguardando llenar el cupo. Estos son despachados por una persona que dirige todo el movimiento y se le conoce como playero. De allí salen los vehículos, con el cupo completo y en ocasiones con sobrecupo si el día no ha dejado provechosas ganancias. Luego de haber completado su trayecto, van de  regreso a sus puntos de origen. (Nota relacionada)

Cada uno de los puntos de reunión de los piratas, son lugares concurridos por demás personas para ocultarse de todo tipo de investigaciones y sanciones: panaderías, puestos de dulces, y estanquillos son lugares generalmente donde se pueden encontrar cerca de dos o tres carros piratas esperando su orden de salida. Por medio de equipos de radio, como una red establecida de transporte, los conductores informales sincronizan sus rutas y la cantidad de vehículos que se necesitan según el flujo de personas necesitadas del servicio.

Transportadores pirtatas aguardando un nuevo viaje y nuevos pasajeros.

Adalbert Clavijo, jefe de Guardas de Tránsito, asegura que el sur oriente de la capital del Valle es el sector más afectado por este gremio de trasportadores, y señaló para el periódico El País que “Cuando una persona se sube a un vehículo de transporte informal, no tiene ningún seguro, no se le garantiza ningún tipo de seguridad en caso de un accidente”.

El deterioro ambiental, una pieza clave

 

Algunos de los estudios ambientales realizados en la ciudad de Cali, han arrojado datos muy drásticos en cuanto a la contaminación que se presenta. “Las fuentes móviles en Cali, constituyen el 70% de la contaminación”, afirma la Ingeniera Ambiental Yaneth Alegría, encargada de participar en los operativos en conjunto con la Secretaría de Tránsito municipal. Alegría labora para el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente DAGMA, y aclara que no se tienen operativos para clasificar los vehículos piratas, pero sí existe una clasificación de los vehículos que son de modelos anteriores y que hoy en día pueden causar una mayor contaminación visible que  debe ser sancionada.

“El Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente DAGMA es el organismo técnico director de la gestión del medio ambiente y de los recursos naturales, responsable de la política y de la acción ambiental, encargado de aplicar las normas, los decretos que reglamenten, adicionen o modifiquen la materia; y, de mantener y preservar los parques y las zonas verdes, así como de la arborización y ornato del Municipio de Santiago de Cali”, agrega Yaneth.

Cada automotor, debe poseer el certificado de revisión técnico – mecánica y de emisión de gases, si no se llegara a tener, también sería acreedor a una sanción de un salario mínimo legal diario vigente. “Yo puedo portar mi certificado pero si la autoridad ambiental o de transito tienen los equipos para hacer la revisión y estoy por encima de los niveles permitidos, así tenga el certificado vigente, estoy incumpliendo también con la norma”, justifica Alegría acerca de los motivos por los cuales dicha multa puede ser aplicada.

Muchos de los vehículos usados para el transporte informal, debido al poco mantenimiento de los mismos, son de los principales motivos de contaminación por emisión de gases a nivel local. Algunos de ellos se identifican a simple vista, sólo basta en detallar el humo que expulsan y allí se calculará qué tanto tiempo posee dicho auto. Yaneth Alegría, clasifica los diferentes tipos de humo que son perjudiciales para el medio ambiente así:

Humo Negro: Mala combustión de Diesel.

Humo Azul: Mala combustión de gasolina.

Humo Blanco: Asociado a quema de Aceite.

Cali se considera una de las ciudades con mayor índice de contaminación, por causa de las industrias y fuentes móviles. De las cuales es partícipe, en un gran porcentaje, vehículos que llevan demasiado tiempo circulando en la ciudad, entre ellos, los piratas.

Este tipo de vehículo es el más utilizado para este negocio.

Que está bien y qué seguirá mal

Muchos de los guardas de transito de Jamundí expresan, que aunque el transporte informal es perjudicial para las entidades de transporte establecidas en el municipio, a la hora de detener un carro pirata, los conductores lo niegan. “La gente se disgusta, trata mal al guarda,  alegan que es el único medio de transporte, que ellos no tienen como transportarse más y eso uno todo lo entiende. Pero es que a uno le queda muy verraco saber que aquí está el bus que paga sus impuestos, sus seguros y que llega un carro particular y le recoge los pasajeros. Queda muy verraco, así como el señor del carro pirata tiene su familia para alimentar, el señor del bus también y a una empresa que responderle”, justifica uno de los guardas de tránsito y expone que es muy complicado que este transporte informal desaparezca. Por otro lado, una de las opciones sería extender las rutas alimentadoras del transporte MIO desde Cali a Jamundí. Esto, sería una solución parcial a este negocio que tiene a Cali consumida en su parte vial.

Los mismos guardas reconocen que esta problemática ha afectado el transporte a nivel departamental. Tal es el alcance del transporte pirata en Cali y en su municipios aledaños, que muchos de los agentes de tránsito tan sólo justifican la labor del transporte informal como “un mal necesario”. (Otra mirada)

Acerca de traslacoladelarata
Portal de investigación periodística.

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