Fleteros, con amigos en el Banco

Algunos policías, guardias y funcionarios bancarios informan a los fleteros sobre la persona que acaba de retirar dinero y la hora precisa en la que sale del banco, para que realicen el atraco y así repartir el dinero por partes iguales.

Por: Andrea M. Agudelo Ramírez

andreita-am@hotmail.com

El fleteo es una modalidad de hurto que se realiza contra los ciudadanos que acuden  a las entidades financieras con el fin de hacer retiros en efectivo. El modus operandi de los delincuentes es el de identificar en primera instancia a sus potenciales víctimas y posteriormente abordarlos para intimidarlos con armas de fuego, colocándolos en circunstancias de indefensión y exigirles la entrega inmediata del dinero en efectivo.

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses,  indica que Bogotá es la ciudad en la que se ha registrado el mayor número de víctimas mortales en atracos callejeros y heridos de gravedad, especialmente durante hurtos en la modalidad de fleteo, afirmación realizada por CIC-DIJIN-Revista Criminalidad de la Policía Nacional.

Los fleteros tienen diversas formas para identificar a la víctima,  ya sea porque los  mandan a seguir, o por que los amigos de la persona que va a retirar el dinero les informan a los fleteros: se involucran en las filas de los bancos, observan cuánta plata está retirando la víctima y luego marcan a la persona o llaman por celular a sus cómplices que están afuera para describir la manera como va vestida la persona y de esta manera la atraquen afuera de la entidad.

 Existen muchas manera para tapar la placa de la moto al momento de hacer el robo, unas de las estrategias es ensuciando la placa, despintándola, colocándole toallas higiénicas, tenis y cintas de placa. Lo más importante es no dejarse ver la cara, para eso utilizamos cascos polarizados o gafas”, afirma Ramón. Fletero de bancos.

Según estadísticas obtenidas del CIC-DIJIN-Revista Criminalidad de la Policía Nacional, mediante estudio realizado desde el año 2006 hasta el 26 de mayo de 2011, los días donde se reportan más casos de fleteo son los jueves con un 22 por ciento y el viernes con el 29 por ciento. Los meses del años con mayor índice de fleteo son septiembre, octubre y noviembre, el tipo de armas más usado son las de fuego con el 93 por ciento. Y la distribución por modalidad es la siguiente:


Así operan

“A las dos fuimos al banco y mi esposo retiro el dinero, un hombre se bajó de una moto RX, llevaba el casco puesto, se le tiró a mi esposo encima con un revólver reclamándole la plata. Denunciamos el caso ante un policía y nos dijo que lo único que podían hacer era brindarnos acompañamiento hasta el lugar que nos dirigíamos, pero  en el proceso investigativo no se hizo nada al respecto”, afirma Gladis Osorio, víctima del fleteo.

“Todas las entidades financieras en Colombia manejan diferente tipo de seguridad, las más conocidas son las alarmas que están directamente conectadas con las inspecciones de Policía, donde se manejan de forma satelital, también está apoyado de unas cámaras de seguridad que están vinculadas en tiempo real con la unidad de seguridad de cada entidad financiera.”, comenta Roberto Toro, funcionario del Banco Agrario.

Las alarmas están compuestas por cables que son las que permiten que sean reportadas en la Policía, pero si estos son cortados por los fleteros, la alarma sigue funcionando mediante unas pilas que tienen una duración de  48 horas, las cuales siguen emitiendo una señal de alerta, pues solo dos personas manejan la clave de la caja fuerte. La clave de la apertura de la puerta principal solo la maneja  el director o el jefe de personal.

John Suárez, coordinador operativo del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), afirma que esta entidad posee varias fuentes que informan inmediatamente si ven personas sospechosas, dentro y fuera de los bancos, de la misma manera tienen un servicio de seguridad las 24 horas; por medio de la línea 153 han denunciado casos de  extorsión, secuestro y anomalías con los bancos.

El DAS  recopila la información, hace un proceso investigativo y luego lo mandan a la Policía Nacional. Suárez agregó que los bancos ubicados en la Avenida Circunvalar de la Ciudad de Pereira es de donde se reportan más casos de fleteo.

En los robos, algunas ocasiones hay participación de policías, vigilantes, funcionarios del banco -dice Ramón-. Policías o vigilantes no son un obstáculo para realizar el robo. Cuando los cómplices que trabajan en el banco dicen quién es la persona que retiró y el dinero que lleva, luego los fleteros se encargan de hacer investigación y seguimiento de las rutas que hace constantemente la víctima para saber el día exacto en que pueden atracar.

Cuando el robo es planeado los fleteros se van con los “cogedores”, que son los que llevan las armas y roban a la persona, y con los “arrastras”, que son los encargados de transportar a los ladrones.

En algunas ocasiones no tienen  necesidad de planear el robo, añadió Ramón. “Uno se va para el banco y mira el movimiento, después sigue a la víctima,  lo atraca, y en  ese momento se despierta un sexto sentido, porque a todo el mundo se le daña el corazón es por la plata”.

En las estadísticas realizadas por la Revista Criminalidad de la Policía Nacional, el total de casos denunciados desde el año 2006 hasta el 2011 ha sido de 325 casos, y la cuantía en  millones de pesos hurtados  en el Área Metropolitana Centro Ocidente (AMCO.Pereira, Dosquebradas, La Virginia) es la siguiente:

Juan*, funcionario de una entidad financiera, quien es cómplice del fleteo, informó qué “en ocasiones hay participación de la Policía que brinda acompañamiento hasta la casa de los clientes, pero ellos mismos son los que se encargan de informar a los fleteros la dirección de la casa en donde está el dinero. Hasta la Sijín ha colaborado, para que no haya cámaras”.

Existen varios filtros para vincular a una persona a la entidad financiera, entre ellos están las pruebas psicotécnicas, psicológicas, visitas domiciliarias, con el fin de mirar el entornos del aspirante -aclaró Roberto-, pero si un funcionario del banco es descubierto como cómplice de fleteo entra a un proceso disciplinario interno, es despedido y entraría a la responsabilidad tanto civil como penal por parte de las autoridades.

El gobierno nacional con el fin de regular a las entidades financieras ha creado un fondo con el nombre de (FOGAFIN) Fondo de Garantías Financiera, el cual vigila que las garantías que las entidades financieras le ofrece al usuario se cumplan, donde los clientes que manejan depósitos en sus cuentas corrientes o de ahorro estén protegidos. El monto máximo de reconocimiento, en caso de que alguna entidad financiera se considere en quiebra, es de $ 20 millones.

Cada entidad financiera elabora un mapa de riesgos y mira las zonas en que tiene más dificultades,  ya que en algunos municipios hay grupos al margen de la ley y se hace más difícil el transporte del dinero por vía terrestre. En este caso el banco para evitar riesgos transporta el dinero en helicópteros, y en municipios o ciudades donde no hay registro de grupos armados el transporte del dinero se hace en carro blindado.

Roberto Toro concluye que “los topes mínimos de dinero que se pueden tener en caja son de tres a cinco millones de pesos, dependiendo de la ubicación de la oficina, ningún cajero debe tener más de 5 millones en ventanilla, ya que los robos que se han hecho en caja o “taquillazos” eran más constantes porque se acostumbraba tener más plata en la caja. Otro sistema de seguridad son las cajas fuertes, las cuales han ido mejorando tanto el material como las trampas que se manejan, pues cuando tratan de violentar una caja fuerte, esta posee internamente una serie de trampas donde a medida que tumban una, sale una nueva, es un material blindado, y algunas poseen un gas tóxico, donde al momento de la apertura el victimario queda inconsciente”.

*Se cambió el nombre de la fuente para proteger su identidad

Agua clorada no es agua potable

El mayor porcentaje de agua consumida en la zona rural de Pereira no es potable pues cuenta con sólo una de las cinco fases para la potabilización.

Por: Luis A. Candela Gómez

lucho.gomezz@hotmail.com

“El 70 por ciento del agua en Pereira no es potable en la zona rural. Sólo pasa por el proceso de clorificación, y el cloro no es un indicador total de que el agua sea potable”, asegura Fabio Salazar Villada, técnico administrativo de la Secretaría de Desarrollo Rural. El departamento de Risaralda cuenta con 55 acueductos encargados de brindar agua para consumo humano, de los cuales sólo el de Aguas & Aguas de Pereira la empresa encargada de brindar dicho servicio al área metropolitana, mientras que 54 de ellos rigen el área rural.

El agua, para ser potable, requiere un proceso que consta de cinco fases: floculación, coagulación, sedimentación, filtración y desinfección, también conocida ésta última como clorificación. Este proceso debe ser garantizado por la empresa prestadora del servicio.

Únicamente los acueductos rurales de Tribunas – Córcega, Acuacombia en Combia baja, Cestillal – El Diamante en el corregimiento de Altagracia, y Mundo Nuevo, son acueductos que cuentan un proceso adecuando y una estructura interna organizada, con propia planta, bocatoma, sistema de facturación, empleados y requerimientos legales, según Oscar Fernando Gómez, Gerente de la Empresa de Servicios de Acueducto (E.S.A) del corregimiento de Tribunas – Córcega y quien a su vez se desempeña como presidente de la Federación de Acueductos Agua Potable y Saneamiento Básico de Risaralda (Facoris).

Por su parte el acueducto de Tribunas – Córcega ha evolucionado satisfactoriamente, al punto de convertirse en una empresa triple A (Acueducto, Aseo y Alcantarillado), brindando un buen servicio a sus usuarios, según su presidente Oscar Fernando Gómez.

Los habitantes de éste corregimiento, como el caso de Jhon Deiber Martínez, quien se desempeña como administrador del bar Rincón de los Recuerdos, aseguran que la calidad del agua es muy buena, cristalina y brinda confianza para consumirla, y además que nunca ha escuchado comentarios sobre que algún habitante se haya enfermado por consumir agua del acueducto, “hasta yo mismo la tomo así cruda y nunca me ha pasado nada”.

Oscar Fernando Gómez, como presidente de Facoris, afirma que no existe una sola figura que maneje a todos los acueductos rurales del municipio, puesto que cada una de estas “empresas” se maneja independientemente. Sin embargo, la Alcaldía, por medio de sus diferentes secretarías, se encarga de que cada una de estas empresas brinde a sus usuarios un buen servicio de acueducto y alcantarillado.

El apoyo de las secretarías

La Alcaldía de Pereira es el eje encargado de garantizar el buen servicio de los acueductos rurales a través de tres secretarías, las cuales brindan el apoyo necesario para cada uno de las diferentes “empresas” prestadoras de servicio.

A través de recursos del municipio se brinda apoyo a 37 de los 54 acueductos rurales por medio de la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR), los cuales deben poseen como mínimo una caseta de cloración donde se realiza el primer proceso para la purificación del agua. Es por esto que a 17 del total de los acueductos no se les brinda ayuda en cuanto al cloro, puesto que no poseen la suficiente infraestructura mínima requerida.

Por otro lado la Secretaría de Salud, por medio de Agua y Saneamiento, son los encargados de vigilar la calidad de la prestación del servicio de agua de acuerdo al decreto 1575 del 2007 del Ministerio de la Protección Social, quienes se encuentran además encabezados por el Ministerio de Medio Ambiente, el Instituto Nacional de Salud, el departamento de Risaralda y la red de laboratorios de Salud Pública, como la secretaría encargada de brindar asistencia técnica realizando muestras de agua dentro de la red de distribución.

Pero de acuerdo al mismo decreto, los usuarios son los responsables de la red interna que se tiene en sus hogares: tanque de almacenamiento, los grifos, el lavado, etc., según Jhon Jairo Quiceno, miembro de la Secretaría de Salud de Risaralda. “Los interesados en conocer los resultados de la calidad del agua son las empresas prestadoras de servicio. A ellos se les entrega una copia, y la Secretaría de Salud se queda con otra. En caso de que los riesgos sean altos, de acuerdo a los niveles de calidad se envía una copia al departamento, al alcalde, y a SDR quienes son los encargados de suministrar el cloro”, termina Quiceno.

Fallas en acueductos

A pocos kilómetros de Tribunas– Córcega, el acueducto de Caracol-El Rocío, presenta fallas en su sistema administrativo y una cartera morosa de 14 millones de pesos. Según su presidenta Janeth Murielya no se han capacitado al usuario sobre el pago del consumo de agua, estancando la realización de proyectos. “La política de la gente es que como el acueducto es comunitario, pagan cuando les da la gana”, asegura Muriel.

Pero a pesar de las dificultades de cartera morosa en el acueducto Caracol-El Rocío, la Secretaría de Salud se hace presente realizando las respectivas muestras de calidad que garantizan el buen servicio del agua, y si es apta para el consumo humano. Sin embargo, Muriel cree que se debe consultar a otra entidad, o laboratorio externo a la Secretaría de Salud para que también realice muestras y garantice que el agua es apta para su consumo, dado el caso que el balance que se obtenga por medio de la Secretaría resulte negativo.

Caracol – El Rocío hace parte de los 37 acueductos rurales a los cuales la Secretaría de Desarrollo Rural brinda apoyo en cuanto al cloro, pero este se llega a demorar hasta tres meses y no se cuenta con la debida planta de tratamiento que escasamente tiene una caseta de cloración.

Además de todo el agua es racionada y funciona sectorizada por 12 horas al día en distintos horarios, puesto que desde hace más de 20 años cuando se construyó el acueducto, se empleó tubería de cuatro pulgadas, cuando debió ser seis pulgadas para garantizar un servicio constante. “Pero a pesar de eso la gente ya está acostumbrada a recoger agua”, según Rubén Darío Bedoya, líder comunitario del barrio El Rocío alto.

Consumir agua clorada sin llevar un debido proceso de desinfección, según Álvaro Mondragón Cardona, Presidente de la Asociación de Sociedades Científicas de Estudiantes de Medicina de Colombia (Ascemcol), se tiene el riesgo de contraer enfermedades como hepatitis A, toxoplasmosis, cólera, giardiasis, además de infecciones por S

cherichia coli, rotavirus y Helycobacter pilory. Todas asociadas al consumo de agua clorada, o con agentes tóxicos que disminuyen su calidad.

La tabla anterior permite evidenciar los prestadores que presentan problemáticas asociadas a la calidad del agua destinada para consumo humano, y que pueden afectar la salud de sus suscriptores y usuarios. La calidad del agua depende de muchas variables, y por ello la articulación entre los prestadores del servicio de acueducto en zona rural y las entidades con competencia en el tema, debe estrecharse y consolidarse en el tiempo.

Proyectos

Diferentes acueductos rurales, como Asuacoflor, en el corregimiento de La Florida, de igual manera brinda a sus habitantes agua clorada, porque no tienen planta de tratamiento, sin embargo como entidad sin ánimo de lucro presentaron ante la Gobernación de Risaralda su proyecto para la construcción de la planta por un valor cercano a los 85 millones de pesos, la cual fue aprobada por el gobernador. Sin embargo no se ha empezado su elaboración, porque actualmente los predios donde se espera concretar dicho proyecto están en proceso de sucesión, aplazando así el comienzo de dicha obra que beneficiará a 184 familias suscriptoras a la empresa de servicios públicos. Habitantes del sector, como Nelcy Ramírez Guevara, comentan que la calidad del agua en La Florida es buena, excepto cuando llueve, puesto que el pantano corre hacia las tuberías haciendo que el agua para consumo de sus habitantes salga oscura.

Según Oscar Mauricio Marulanda, ingeniero ambiental de la Secretaría de Planeación, agua potable es un término bastante complejo, pues ésta requiere de un proceso de cinco fases que sólo se cumple en las grandes empresas prestadoras de servicios, mientras que en los pequeños acueductos no.“Cuando hablo de agua desinfectada es que solo tienen un tratamiento primario donde se agrega el cloro. Esas empresas únicamente desinfectan el agua, mas no la potabilizan”, afirma Marulanda.

La Secretaria de Planeación, articulada a la Unidad de Gestión Ambiental y de Servicios Públicos, en el área de los acueductos rurales, son las encargadas de brindar a las empresas prestadoras de servicios la plataforma técnica y administrativa requerida, con el fin de que operen su funcionamiento de la mejor manera, con cobertura, calidad y continuidad; además de velar el impacto ambiental generado en las bocatomas con el fin de brindar agua de calidad a los habitantes. Unidos con el Plan Departamental de Aguas (PDA) y la Secretaría de Salud, se encargan de vigilar a los usuarios en cuanto a cómo es el servicio que brindan las empresas y qué infraestructura tienen.

Actualmente la Alcaldía promueve la unificación de acueductos rurales, para que así estas pequeñas empresas se consoliden y puedan brindar a sus usuarios un mejor servicio.

Según Oscar Fernando Gómez, lo más viable para que los demás acueductos rurales puedan mejorar de alguna manera sus condiciones económicas y de prestación de servicios, sería que se agruparan a otros acueductos para que así fuesen autosuficientes y de esta manera prestar un buen servicio en el área rural.

Creo que en su debido momento las empresas que no estén realizando sus operaciones de la mejor manera, serán intervenidas por la Superintendencia de Servicios Públicos”, dice Gómez.

Pero a pesar de ello, es un proceso que no es fácil y se torna dispendioso, debido a que muchos habitantes se niegan a tener un medidor de agua en sus hogares para evitar más gastos, pero aún así, sí se puede lograr.

Un puerto en el lugar equivocado

Como un error histórico algunos califican la ubicación del puerto de Barranquilla, segundo más importante de Colombia,  ya que se encuentra a 22 kilómetros de la desembocadura del río Magdalena en el mar, lo que complica la entrada y salida de embarcaciones comerciales. 
 
Por: Daniela Ramírez Bermúdez                                           
Laura Tatiana Corrales Osorio       
 
                                                             

Este error le cuesta al departamento del Atlántico entre diez mil y quince mil millones de pesos anuales en dragado (operación de limpieza de sedimentos en cursos de agua). Pero esto no soluciona las diferentes problemáticas que se presentan en la zona, entre ellas la acumulación de sedimentos que trae el río Magdalena  y que genera el encallamiento de buques. Hasta el 1 de junio del 2011 han encallado 10 naves.

El canal navegable, por donde transitan los buques que alcanzan los 35 pies de calado (hondura del buque), tan solo cuenta con profundidades que van desde los 32.8 hasta 65.3 pies. La DIMAR (Dirección General Marítima), dependencia de la Aramada Nacional, es la encargada de señalizar las diferentes rutas de acceso al canal. “El río está señalizado desde el puente Pumarejo hasta Bocas de ceniza -comenta Edwin Medina, director de la Dimar en Barranquilla-, uno de los buques que se encalló fue por una mala maniobra del piloto, inclusive se le había recomendado por parte de los controladores de tráfico que se dirigía a una zona que no era segura, parece ser que tuvieron problemas con máquina y ese fue el resultado”. Así como este, se presentan muchos casos en los que las embarcaciones, que son del mismo largo que una cuadra de una ciudad cualquiera, quedan encallas por las barras (bancos de arena) que allí se presentan.

Dragado insuficiente

Para intentar controlar los problemas de encallamientos constantes se firmó en el presente año el contrato 058 de Cormagdalena (ente encargado del mantenimiento de dicho río, recuperando la navegabilidad y su actividad portuaria) con el ingeniero Owen Jones, dueño de la draga Colombia, draga de succión en marcha, por siete mil millones de pesos. “El contrato incluye mantener dragado el canal del dique, que va desde Calamar hasta Cartagena y el canal de acceso a Barranquilla que son como 22 km”, afirmó Jones. Con este proceso se recogen 8.000 metros cúbicos de sedimentos que son depositados en el cañón submarino ubicado cerca del canal, con profundidades mayores a los 328 pies.

El proceso de dragado varía dependiendo de la maquinaria que se utilice. Para el tramo que va desde Bocas de Ceniza hasta el puerto de Barranquilla se emplea una draga de succión en marcha. “Por medio de un brazo se succionan sobre el manto marino todos los sedimentos que van a dar a una tolva ubicada en la parte inferior del buque -explica Hugo Báez, capitán de la Draga Colombia-. Cuando ya nos encontramos con suficientes productos dentro de la tolva nos desplazamos hasta un lugar de gran profundidad en donde soltamos todo el material”.

Continuamente  se hacen monitoreos del río para conocer en qué condiciones se encuentra. “La Universidad del Norte hace batimetrías mensuales para encontrar los puntos críticos, cuando hallamos uno, hacemos un estudio más detallado para ver a que profundidad está y a qué profundidad se debe dragar”, expresó Paola Rodríguez, ingeniera hidráulica.

Para intentar controlar el cauce del río y regular la cantidad de sedimentos que se acumulan diariamente se han ido cimentando diferentes estructuras. “Construimos los tajamares pero sale el río por otro lado y forma una isla adentro, entonces creamos un dique direccional y esto se solucionó por un tiempo, pero nuevamente sale una barra en otra parte, entonces construimos los espolones. Ahora hay un problema en la propia desembocadura de una barra de tres millones de me tros cúbicos que ha salido donde nunca había estado, y así es un proceso como de nunca acabar”. Con estas palabras Héctor Posada, ex director de la antigua oficina de Bocas de Ceniza que ahora la maneja Cormagdalena, se refirió a las diferentes complicaciones que ha traído consigo la construcción de un puerto tan alejado del sector marítimo.

El montaje de estos espolones ha generado consecuencias en la pesca: “desde el momento en que se hicieron esas obras la pesca ha estado mala, pues la corriente barre el lugar y no cogemos nada”, señaló Javier Mazo, pescador y habitante de Bocas de Ceniza. Este inconveniente no solo ha afectado a la gente que vive en cambuches en esta región, de la misma manera a los habitantes del barrio Las Flores, pues también son una población completamente pesquera que se beneficia de este ejercicio estando sumergidas en la pobreza. 

Pero desde siempre esto se ha convertido en una problemática social. “El Barrio Las Flores sufrió el azote de todos los grupos al margen de la ley, ya que todos estos negocios bajo cuerda se mueven por el mar”, expuso Gregorio Rico, director regional de Cormagdalena.

Bocas de Ceniza en años anteriores era un lugar turístico apetecido. “Allí se encuentran el río y el mar, en ninguna ciudad de Colombia ocurre eso, ahora se maneja un turismo muy rústico, no hay una infraestructura adecuada”, afirmó Alex Morales, periodista de El Heraldo de Barranquilla. Así mismo, el lecho marino de este sector está descuidado, y se hace necesaria la succión de las diferentes acumulaciones de sedimentos que se presentan además de la intervención de  especialistas en el tema al momento de ingresar al canal.

Guías en medio del agua

Para disminuir el riesgo de que los buques queden inmovilizados se tienen unos “pilotos prácticos”, reciben este nombre porque son expertos en las rutas navegables del canal, así que ellos toman el control de las naves antes de entrar por Bocas de Ceniza, logrando desarrollar una variedad de maniobras para llegar  a las líneas de enfilación trazadas por la Dimar y así disminuir las posibilidades de encallamiento.

Últimamente se encalló el buque Magnum Power, con un calado de 38 pies aproximadamente, que transportaba treinta mil toneladas de cereales al lugar de desembarque en Barranquilla. Debido a la gran corriente que traía el río, fue arrastrado hasta un banco de arena y quedó inmovilizado por más de 10 días. Así como este, otro buque, el Chios Wind, que contenía cerca de treinta mil toneladas de carga a granel (sin empaquetar) contó con la misma suerte.

Este hecho fue el que dio pie al cierre del puerto que suspendió actividades durante 5 días en el mes de mayo. “Después de 8 años está cerrado el puerto de Barranquilla, pues por cada embarcación que queda atascada la sociedad portuaria pierde ciento cincuenta mil dólares”, dijo Jorge Montaño, periodista de El Heraldo de Barranquilla.

“A las instalaciones de la Sociedad Portuaria Regional de Barranquilla (SPRB) dejaron de ingresar 9 embarcaciones que movilizaban treinta y seis mil toneladas de mercancía”, explicó Fernando Arteta, presidente de la SPRB en un comunicado de prensa. Se estipula que las pérdidas generadas por el cierre del puerto superan los ciento treinta millones de dólares, suma alarmante para la economía no solo de Barranquilla sino también del país entero.

El gobernador del Atlántico, Eduardo Ignacio Verano de la Rosa, asegura que para estabilizar las situaciones en la zona portuaria es necesaria la intervención del gobierno nacional, pues hace falta la asignación de más recursos para cubrir las necesidades que allí se presentan.

Algunas soluciones

Se tiene pensado solicitarle al mandatario Juan Manuel Santos tres millones de dólares para el constante mantenimiento del puerto y el dragado a largo plazo, creando nuevamente una oficina que se encargue de todo lo que tiene que ver con este tema. La labor que realizaría sería muy similar a la que desempeñaba la oficina de Bocas de Ceniza anteriormente, con lo que se planea facilitar el acceso al canal y así disminuir la tasa de  embarcaciones atascadas.

Pero también se estudian otras posibilidades, entre ellas la realización del proyecto del “Superpuerto”. Este plan existe desde 1994, año en el cual se supone debió haber comenzado con su funcionamiento, pero por falta de recursos económicos no se logró el objetivo buscado. Este nuevo puerto de aguas profundas estaría ubicado en tajamar occidental de Bocas de Ceniza, facilitando la enfilación y el fácil acceso de las naves. Allí se lograría transportar de ocho a doce millones de toneladas en mercancía, incrementando la estabilidad financiera del país.

Varios expertos en el tema consideran que la idea del “Superpuerto” sí es viable y beneficiaria tanto a los que manejen el puerto como a los dueños de los navíos que ingresen a él; así mismo brindaría mayor capacidad de exportación e importación de bienes y servicios, abriéndole el panorama de comercialización al país.

Las jornadas diarias de dragado actual consumen mil galones de combustible generando gastos entre los cinco y seis millones de pesos aproximadamente. Si se logra ejecutar este plan se ahorraría bastante capital, ya que los buques de gran calado no tendrían que ingresar por el río sino que depositarían su carga en este lugar ubicado en el sector marítimo de la zona, entonces los dragados no sería tan intensivos y los sedimentos no causarían tantas pérdidas y problemas. Pero hasta que no se llegue a un acuerdo definitivo con nuestro presidente y su gobierno no podremos cantar victoria y dejar de tener un puerto en el lugar equivocado.

Recursos públicos: ¿bienes compartidos?

Concejo de Pereira en tela de juicio por mala administración en caso de Aguas y Aguas y ESE Salud Pereira.
 
 
Por: Jennifer Andrea Vasco  

Con el fin de conocer si una de las principales responsabilidades del Concejo Municipal- “Reglamentar las funciones y la eficiente prestación de los servicios a cargo del municipio”, de acuerdo a lo estipulado por el artículo 313 de la Constitución Política- ha sido un hecho, se optó por buscar la opinión de funcionarios y ex funcionarios del concejo municipal acerca del desempeño  de la actual administración.

Carlos Alfredo Crosthwaite,  ingeniero civil y ex concejal, considera que el concejo actual no ha cumplido ni cumplirá en primera instancia las aspiraciones de los ciudadanos, pues lo primero que esperan ellos es que alguien los represente con dignidad, por tal motivo, cataloga al concejo como una “maquinaria” que solo funciona en épocas electorales y la cual solo es utilizada para el enriquecimiento propio; plantea Crosthwaite que una demostración clara de esta mala administración ha sido las privatizaciones de la Empresa de energía, y aseo además del endeudamiento por el que pasa la ciudad.

Empresas públicas que fueron el patrimonio de la ciudad de Pereira, debido a los manejos insuficientes, fueron privatizadas, afirma el columnista Carlos Andrés Echeverry, quien ha escrito varios artículos en su página web sobre el caso de Aguas y aguas, donde cerca de 150 contratos fueron concedidos por la modalidad directa y la invitación privada, ignorando la licitación pública como mecanismo de selección y como lo menciona en una de sus columnas , el “dedo” de la gerente pasó a ser el modo de selección.

De igual forma, el enriquecimiento que presuntamente ha tenido Irma Noreña, gerente de Aguas y Aguas, ha sido un tópico relevante en los escritos de Echeverry; de acuerdo a su web, en una entrevista realizada el mes de diciembre de 2010, Noreña trata de explicar su capital; respondiendo a la pregunta que se le hizo sobre una casa lujosa que posee en el sector de Cerritos, ella afirmó que es una sociedad familiar para realizar eventos, la cual  no aparece en el ministerio de Industria, comercio y turismo como registro nacional de turismo, según lo exige la ley.

Fernando Arias, concejal del Polo, con respecto al supuesto enriquecimiento ilícito de Irma Noreña afirmó que  desconoce algún procedimiento penal ante el hecho y aunque hubo una serie de denuncias ante el supuesto de que su esposo se beneficiaba de contratos, no se ha demostrado que éste tenga contrato con la empresa de Aguas y Aguas; comenta Arias que hay un estatuto contractual que le permite a la gerente adjudicar los contratos y hay que constatar que la empresa de Aguas y Aguas es una empresa con autonomía administrativa y presupuestal, por tanto su junta directiva, la que expide los actos de gobierno de la misma entidad y el Concejo, no tiene la posibilidad de decidir porque reglas contractuales se rige la empresa.

No obstante Noreña ha sido invitada al concejo para que rinda cuentas y no ha sido posible encontrar irregularidades en el manejo de los recursos públicos, por  lo que si afirma  Arias que a quien le corresponde garantizar  trasparencia en los contratos es al alcalde de Pereira y  a la junta directiva.

 

El caso de ESE Salud Pereira


El 20 de febrero en los principales diarios de prensa local apareció una premisa en donde se  relata como el día anterior, 19 de febrero a las 7:30 am, el DAS intervino a ESE Salud Pereira, con el fin de hacer registro de los disco duro y computadores portátiles de la entidad para recoger información y aclarar la denuncia del mal manejo de los recursos. Según publicaron los diarios, la ESE pasa por una de sus peores crisis administrativas, pues hace dos meses no se les paga a sus funcionarios y existe un endeudamiento de 10 mil millones de pesos.

Carlos Alfredo Crosthwaite afirma que este es el resultado por ser ESE Salud una identidad parcelada, por haber sido entregada a un concejal que ha hecho lo que se le da “la real gana” con la ESE y en este caso la señora Judith Giraldo quién ha hecho lo que ha querido, refirió Crosthwaite. Esta entidad está encargada de prestar el servicio a los más necesitados, personas que no cuentan con el SISBEN, y como entidad pública debe ser objeto de preocupación del concejo.

Con respecto al caso de la ESE Fernando Arias responde que  el concejo le ha hecho en reiteradas ocasiones el seguimiento a su gerente, Juan Carlos Marín, con el fin de aclarar la falta de suministro de medicamentos, el déficit y el allanamiento que realizó el DAS; Arias ha sido uno de los que le ha generado más debate al gerente de la ESE en materia de oportunidad y eficiencia en el servicio.

Sí hubo  presencia del concejo ante esta entidad, aunque como todas las empresas públicas, ESE Salud posee autonomía administrativa y pese a que el actual gerente ha sido muy criticado, el concejo no tiene el derecho a retirarlo pues quien posee este poder es la junta directiva. Respecto con el endeudamiento de 10 mil millones pueden existir varias causas que lo originan, entre ellas el crecimiento de cartera, aproximadamente unos 25 mil millones que se le debe a esta entidad, deudores como las EPS e IPS, que posiblemente ocurre por la falta de gestión del gerente. Lo que si le queda claro a Arias es el conflicto político que existe entre la gente que ha apoyado al gerente Marín y el alcalde Israel Londoño, quien parece estar interesado en tomar el control de la empresa, de acuerdo a lo que afirma Arias.

Se puede afirmar que  hechos que para muchos son evidentes tales como el porcentaje que recibe Judith Giraldo de las contrataciones de la ESE salud, según lo afirmó el ingeniero Crosthwaite y el concejal Fernando Arias, aún siguen pasando desapercibidos.